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jueves 16 de septiembre de 2004

Qué le debo a la ciencia #

El mundo está lleno de personas desagradecidas. Ya lo dice la frase, "no muerdas la mano que te alimenta". Pues aún así, hay quien gusta de morder esa mano, personas que aprovechan todas las ventajas de la ciencia para usarlas precisamente en contra de que la ciencia siga avanzando. Ciertamente, la estupidez humana no conoce límites.

No me gusta ser desagradecida, por lo que voy a realizar un repaso de cosas notables que le debo a la ciencia. Seguramente, me dejaré muchas otras en el tintero. Espero que se me perdone por las omisiones; son tantos detalles, que es normal que no me acuerde de todos.


  • En primer lugar, le debo que mis padres pudieran elegir el momento exacto en que fabricarme. Esto que parece una tontería, es mucho más profundo. El hecho de ser algo que deseaban con ilusión y no un accidente provocado por no tener medios para evitarlo, hizo que, evidentemente, se notara que querían que yo estuviera con ellos. Podían darme una vida digna.

  • Las vacunas que fortalecieron mi sistema inmunitario en los primeros meses de vida.

  • La ingeniería que permitió crear medios de transporte más rápidos que los caballos. Gracias a ellos pudimos cambiar de ciudad en un momento en que mis padres buscaban trabajo sin éxito en su ciudad natal.

  • La arquitectura que diseña fincas que no se caen en condiciones normales de uso y que permite economizar el espacio de ocupación humana. Si las matemáticas y la física no hubieran avanzado, a día de hoy sólo podríamos vivir en pirámides si queremos tener garantías de que la casa no se te viene abajo.

  • No recuerdo qué me pasó, pero con cuatro años estuve cerca de morir. La medicina pudo aplicar un correctivo adecuado que me permitió seguir adelante.

  • Los libros.

  • La venida de mi hermano, otro hijo deseado y último de nuestra saga de hermanos. El hecho de ser dos y no ocho permitió que nuestra infancia, aunque algo ajustada, fuera una infancia y no un martirio. Mis padres se quedaron con ganas de tener otro hijo, pero no hubieran podido darle una vida digna (y, por tanto, a mi hermano y a mí tampoco), y los métodos anticonceptivos permitieron que fuéramos dos y bien, y no tres y mal.

  • De nuevo, la arquitectura, porque igual que diseña fincas, proyecta colegios y hospitales.

  • La correcta curación de un tobillo roto. La ingeniería que permitió el diseño del taxi con el que me llevaron al hospital. El teléfono con el que se pudo avisar a mis padres.

  • Todos los electrodomésticos. Aún estaríamos lavando ropa a orillas del río y haciendo la compra a diario por no poder conservar la comida. De no ser por las neveras no podríamos tomar cerveza fría.

  • Las compresas extraplanas con alas. No sales volando, pero tampoco vas goteando. Para quien no lo sepa, las compresas son un invento moderno. Mi madre tenía que llevar paños que lavaba a mano a diario (por falta de lavadoras y dinero para las mismas). No he llegado a usar paños, pero sí las antiguas compresas gordas (muy incómodas y móviles) por las que se escurría todo. No es agradable manchar de sangre la falda cuando tienes 10 años, te señalan en clase y se burlan de ti.

  • Que mis padres tuvieran unos conocimientos mínimos del cuerpo humano en general y de la reproducción humana en particular, así como un poco de sentido común. Eso permitió que pudieran prevenirme con un par de años de antelación al respecto de la menstruación, y que cuando llegó el momento supiera exactamente qué debía hacer, y no sentirme invadida del terror que debió sentir mi prima creyendo que se desangraba y se moría porque nadie le dijo nada sobre nada.

  • Las medicinas que han aliviado mis múltiples resfriados.

  • Nuevamente, la medicina. Me salvó la vida en una situación crítica en la que fiebres muy altas y deshidratación amenazaban con acabar conmigo. Vomitaba todo, incluso el agua, tuve unos delirios muy fuertes y empecé a sentir que me apagaba, que mi conciencia desaparecía y yo con ella. Consiguieron bajarme la fiebre al cabo de unos días, empecé a admitir el suero y gracias a eso recobré la conciencia y después la salud.

  • Otra vez, los medios de transporte. En esta ocasión, el autobús, el metro y el tranvía. Gracias a ellos (y a sus conductores, carreteras y raíles), pude desplazarme a diario a la facultad para llevar adelante mis estudios.

  • El tendido eléctrico. Los conductos del agua. Las líneas telefónicas. El alcantarillado. El camión con el que se reparten las bombonas de butano y las bombonas mismas.

  • El ascensor. Cuando vives en un noveno piso y vienes cargada, se agradece. Las personas de mayor edad, o con problemas de movilidad, lo agradecen más aún.

  • El ordenador. Internet. Google. Mozilla.

  • Aliviar y curar las infecciones de orina que he tenido. Darme instrucciones sobre acciones a llevar a cabo si vuelvo a tener una (y me vinieron muy bien; para mi desgracia, tengo algo de facilidad para cogerlas).

  • Los empastes en muelas y dientes que me han evitado grandes dolores y serias infecciones bucales.

  • La anestesia.

  • Una operación que permitió que pudiera empezar a respirar como una persona normal. Paladeo, si eso es posible, cada trozo de aire que respiro. Es una maravilla respirar sin dificultades.

  • La ortodoncia está cerrándome los dientes con bastante éxito. Espero poder acabar comiendo bocadillos de jamón serrano dignamente. Por ahora, empiezo a partir algunas cosas con las que no podía.

  • Los insecticidas.

  • Las técnicas que han permitido a la agricultura aumentar significativamente la producción reduciendo tiempo y esfuerzo.

  • Lasaña lista para meter en el horno.

  • El gel de ducha (el jabón es un ingenio antiguo; su industrialización para ahorrarnos el fabricarlo en casa, todo un detalle).

  • El desodorante.

  • La difusión de la música y el cine en formatos digitales de gran duración. No, no hablo de piratería. Hablo de que me puedo comprar un DVD y verlo 50 veces, que no se va a rayar.

  • Vuelvo a nombrar a los electrodomésticos porque me parece que no se les hace justicia. Tratad de imaginar el tiempo que tardaríais en hacer la comida sin olla exprés, sin horno, sin microondas, sin batidora, sin sartenes antiadherentes, sin pastillas de caldo de pollo... Pensad en lavar la ropa, toda la ropa, a mano. Pensad en tener que comprar a diario porque no teneis nevera, la carne se pone mala y hay que cocinarla en cuanto se trae.

  • ¿Algún adolescente sabe vivir sin su teléfono móvil? (No sé si esto es de agradecer o más bien lo contrario... :-D )

  • El estudio de la sangre ha permitido detectar un problema grave en mi padre, un problema hereditario (hemocromatosis) que le ha destrozado el hígado sin darse cuenta. La medicina le está dando un tratamiento (hemodiálisis y dieta severa) y dentro de pocos años se planteará la posibilidad de un transplante. Quizá la técnica haya mejorado para entonces y pueda darle un trozo de mi hígado. No me hago ilusiones, pero la posibilidad está ahí.

  • La psicología y la psiquiatría, que ayudan a gente con serios problemas a llevar una vida equilibrada.

  • La industria textil, sin la cual nos pelaríamos de frío en invierno, porque somos demasiados como para dar a basto cosiendo a mano (sin máquina de coser, por supuesto).

  • La industria del calzado (el calzado es un viejo ingenio, pero su industrialización no). ¿Alguien se imagina andar descalzo por la ciudad? ¿Por el bosque, pisando bichos?



Y más, muchas más...

Así que, desde estas líneas invito a quien reniega de la ciencia a que haga el favor de marcharse a una isla desierta y que sobreviva por sus propios medios. Se hará un favor a sí mismo, y nos hará un favor a los demás.

¿Que la ciencia tiene cosas malas, porque se fabrican armas? Es que la ciencia no es ningún juguete, la ciencia no entiende de bien y mal sino de descubrimientos, y en manos irresponsables resulta contraproducente. Pero eso no es culpa de la ciencia: es culpa de quienes se sirven de ella para esos fines.

Otro día veremos qué le debo a la pseudociencia, y entonces compararemos. Desde luego, yo tengo bastante claro con quién me quedo.

¿Alguien quiere añadir algo que me haya dejado?

8 Comentarios:

Se agradecerá que los comentaristas sean respetuosos con los otros comentaristas. A la autora le es indiferente recibir insultos, los colecciona para otro blog, pero los comentaristas no tienen culpa de que la autora sea así de "rarita". Pensad en los gatitos, ¿sí?

  • A mí me gustaría añadir algo: le debo el pensamiento crítico, que considero un tesoro.

    A la pseudociencia le debo... ¡una larga lista de discusiones interminables con sus defensores! Pero supongo que todo tiene parte buena. Entrenamiento dialéctico gratis.

    Por Anonymous Anónimo, el jueves, septiembre 16, 2004 2:30:00 AM  

  • Seguro que te has olvidado más de una, pero da lo mismo. La cuestión no está en ponerlas todas, sino simplemente en darle las gracias a todas aquellas personas que, a lo largo de la historia, han aportado toda su capacidad para que los demás tuvieran una vida mejor.

    Por cierto, una puntualización. Los hospitales, colegios , polideportivos y similares no los suelen hacer arquitectos (por lo menos no hasta ahora), sino ingenieros.

    Un saludo.

    Por Blogger cantorrodao, el jueves, septiembre 16, 2004 11:15:00 AM  

  • Hola.

    Una curiosidad. ¿Exactamente a qué viene el post?
    No digo que no tengas razón, pero ¿a que te refieres con eso de: "personas que aprovechan todas las ventajas de la ciencia para usarlas precisamente en contra de que la ciencia siga avanzando" ?

    Por otra parte me parecen curiosas algunas coincidencias.

    -En mi vida he pillado numerosos resfriados (estos últimos años no tanto, estoy bajando mi promedio:)
    -No me he roto el tobillo, pero dos veces estuve 15 dias con alguna lesión en el tobillo que me impedia incluso poner el pie en el suelo(despues de aterrizar de algun salto)
    -Cuando era pequeño, tuvieron que darme unos antibioticos muy fuertes para curarme de anginas que me daban mucha fiebre
    -He tenido muchas infecciones prostáticas, que no són de orina, pero podrian ser el equivalente masculino. Aunque aqui la ciéncia te aseguro ha hecho muy poco por solucionarme este problema.
    -Llevo ortodoncia desde harà un año.
    -En pocos meses voy a operarme de la nariz para finalmente poder respirar bien.

    Es algo rebuscado, pero hay bastantes coincidencias, ¿no?

    Por Blogger selrak, el jueves, septiembre 16, 2004 9:16:00 PM  

  • La entrada viene a cuento de que estoy más que harta de oír hablar de "la ciencia dogmática" por parte de personas que utilizan sus avances (como Internet) para difamarla diciendo "que no sirve para nada". Se trata de un simple repaso a las cosas más notables que en ese momento recordé que, por mi parte, agradezco a la ciencia. Hasta las aspirinas que los magufos toman cuando les duele la cabeza de leernos se las deben a esa ciencia de la que tan mal hablan. De ahí lo de "no muerdas la mano que te alimenta".

    Respecto a la operación para respirar, dado que puedo hablarte por experiencia, te diré que no te vas a enterar de nada (obvio, por la anestesia), y la calidad de vida que vas a ganar no tiene precio. Ánimo ;-)

    Si te hacen lo que me hicieron a mí, el postoperatorio serán un par de días un poco molestos, pero te aseguro que en cuanto te quiten los tapones (para que se cierre bien la herida) y respires, se te van a olvidar las molestias :-)

    Por Blogger Lola, el jueves, septiembre 23, 2004 9:48:00 PM  

  • Hola,

    Curiosamente, y sin esperarlo, me han adelantado la operación de la nariz y serà este pròximo martes 28. Llevo toda la vida respirando con una sola fosa nasal, es decir, por un sólo un lado de la nariz pero desde hace unos pocos meses la cosa ha ido a peor, asi que espero que, cómo dices, valdrà la pena unos dias molestos. Es un pequeño precio. Y se lo deberé a la ciencia, ciertamente :) Gracias por los ánimos.

    Por Blogger selrak, el viernes, septiembre 24, 2004 5:57:00 PM  

  • ¿Este martes? Pues no te preocupes, que todo saldrá bien y enseguida podrás contarnos cómo fue.

    Si siguen el mismo procedimiento que siguieron conmigo, te harán tomar un valium más o menos media hora antes de la operación. Yo no había tomado valium en mi vida, y cuando me vio el anestesista, dijo que casi podía ahorrarse la faena (así de atontada me dejó). Es para que, si te pones nervioso, se te pase.

    Además, si en tu caso es sólo una la fosa nasal que necesita ser operada, el postoperatorio será aún más llevadero :-)

    Vamos, que te lo estoy pintando casi como un paseo en barca. Nunca hace gracia pasar por un hospital, y menos de paciente, pero en este caso es algo muy llevadero.

    Te esperamos por aquí :-)

    Por Blogger Lola, el viernes, septiembre 24, 2004 10:04:00 PM  

  • He vuelto,

    Buenas de nuevo. Acabo de recuperarme de mi operación, aunque aún no estoy en perfectas condiciones.
    ¿Paseo en barca? Bueno, si hablamos de un paseo con tormenta huracanada, vale. La verdad es que lo he pasado muy mal. Me han operado las dos fosas nasales aunque el problema residia en un 90% en una sola. La anestesia fue total y los tres primeros dias tras la operación una tortura. Hasta ayer no me quitaron las gasas que dejan en la nariz y que tambien atormentan lo suyo. Espero que haya valido la pena. Ya te seguiré contando...

    Por Blogger selrak, el jueves, octubre 07, 2004 4:50:00 PM  

  • Vaya, siento mucho que no haya ido bien la recuperación... :-(

    No quería asustarte con el postoperatorio, porque creo que se pasa peor si te lo cuentan todo que si no lo hacen. En mi caso, fueron casi tres días sin poder respirar por la nariz. Sólo suponía un problema cuando dormía, porque me empeñaba en respirar por la nariz, y tenían que despertarme para que no me ahogara (no sé por qué, pero no respiraba con la boca a pesar de no recibir aire). Pero claro, si te lo contaba, podía haberte dejado preocupado. De todas formas, parece que lo tuyo ha sido algo peor (yo no llevaba gasa, aunque sí tenía que estar limpiándome la sangre con cierta frecuencia, el primer día y cuando me quitaron los tapones). Puedes contarlo por aquí, o, si lo prefieres, puedes comentármelo por e-mail. Espero que termines de recuperarte pronto, y que, a partir de ahí, veas que ha valido la pena :-)

    Por Blogger Lola, el jueves, octubre 07, 2004 6:56:00 PM  



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