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martes 28 de junio de 2005

Psicofonías, ¿quién hay ahí? - Capítulo 2, Hipótesis 2 a 6 #


Segunda hipótesis: Intromisiones radiofónicas



La segunda hipótesis que se ve en el capítulo "Diversos puntos de vista" trata sobre la posibilidad de que sean intromisiones radiofónicas las que provoquen la inclusión de voces en el aparato grabador. El autor la descarta con varios argumentos que pasamos a considerar.

El primero de estos argumentos es que, para que una onda de radio se introdujera en un magnetófono, el magnetófono tendría que tener un defecto de fabricación en la bobina del cabezal grabador.

También nos cuenta que, si el magnetófono no tiene este defecto, entonces otra posibilidad es que el aparato estuviera conectado a la red eléctrica y no funcionara a pilas, actuando por tanto la instalación eléctrica como antena. Pero, nos dice también, que para que esto tuviera efecto, el aparato tendría que funcionar de forma incorrecta, ya que la mayoría de las fuentes de alimentación que emplean la corriente eléctrica tienen un condensador que hace de filtro a las ondas de radio.

La tercera manera es que sea el micrófono grabador quien presente algún defecto.

Todas estas consideraciones son una tontería: no hace falta defecto alguno ni conexión a la red eléctrica para que se pueda grabar una emisión radiofónica de forma accidental. El circuito de grabación puede demodular alguna emisión de AM y quedarse por tanto registrado en la cinta sin necesidad de defectos en los aparatos.

Sin embargo, al autor parece gustarle la primera posibilidad, ya que nos cuenta que ha "causado deficiencias en un magnetofón, con el fin de intentar recibir la radio por éste". Pero tiene mala fortuna. La deficiencia que dice haber causado es "puentear el cable de masa y el positivo derecho e izquierdo del cabezal". Con eso, dice que "conseguí que Radio Nacional de España entrara con toda nitidez en mi aparato e incluso que la frecuencia se desplazara de arriba a abajo, pues también hacía yo mismo de antena". Una bonita historia, pero presenta un problema. La deficiencia provocada, tal y como la describe, simplemente haría que la corriente no atraviese el cabezal. A efectos prácticos, el cabezal queda completamente anulado y no puede grabar nada.

Para terminar de convencernos, muestra unos "sonoramas" (¿se referirá al gráfico típico de un osciloscopio?). Uno que, dice, es de una emisión radiofónica y otro, dice, de una psicofonía. Se supone que la finalidad de estos gráficos es que podamos distinguir una psicofonía de una emisión de radio, pero tal y como están presentados, no sirven de nada. No dice qué representan los ejes, qué unidades de medida se han empleado ni las magnitudes. Son simples representaciones de funciones sin un solo punto de referencia.

Así, hemos reproducido muy fácilmente la gráfica que él asigna a la radio: se trata de la función f(x) = sin(x) + sin(0.52 x), pintando las áreas y no sólo la curva de la función. Nuestro gráfico ha sido este:


No es radio, es el 2 del teléfono


Hay que señalar también que la relación de frecuencias que se obtiene de esta función coincide exactamente con la relación de frecuencias del sonido emitido al pulsar la tecla 2 en un teléfono de marcación por tonos. Así que tal vez la gráfica que muestra Amorós no provenga necesariamente de una emisión radiofónica.

(Sobre dicha relación de frecuencias podemos encontrar más información en estos enlaces: "DTMF Frequencies" y
"Dual Tone Multi-Frequency Reference", ambos en inglés).

Resulta además irónico que la gráfica que él asigna a una psicofonía, nosotros hemos conseguido reproducirla... a partir de un trozo de audio con su propia voz en un programa de radio.

Dice además, en la página 57, que "En la gráfica, observamos claramente como esos picos arriba y abajo, determinan las características de una auténtica voz psicofónica". Me ahorraría un buen chiste si fuera capaz de decir cuáles son esas características que distinguen una auténtica voz psicofónica de una que no lo es, así como lo que es una "auténtica voz psicofónica", teniendo en cuenta que hemos obtenido la misma gráfica justo con su voz...

Por otra parte, en la página 60 hace un comentario realmente poco afortunado que me recuerda su guardar el método científico "pero no por nada, sino porque me gusta". En la intimidad, vamos:

"Normalmente se toman muchas precauciones a la hora de realizar una grabación psicofónica, aunque a los investigadores que hemos escuchado cientos de ellas, no nos hace falta pues se distingue claramente una emisión de un radio aficionado y la de una psicofonía".

Creo que se comenta solo. Ya sabéis, si tenéis el oído entrenado, no hace falta que toméis precauciones. La de comparaciones a mala leche que se me están ocurriendo...

"¿Cuáles son esas precauciones?", podría preguntarse quien se aventura por estas páginas buscando información para lanzarse a la caza y captura de voces. Bien, nos habla de la jaula de Faraday, como elemento que "disipa y absorbe todas las emisiones de radio". Nos dice además que, como "prueba contundente" de que esto funciona, "se han introducido equipos de magnetófonos con sus micrófonos dentro de Jaulas de Faraday perfectamente comprobadas, y se han obtenido psicofonías con la misma claridad y nitidez que fuera de la misma" (página 60).

Así a bote pronto se me ocurren las siguientes objeciones:

  • "Claridad y nitidez". Todavía no he sido capaz de entender una sola psicofonía sin ayuda. Muchas de ellas, ni siquiera con ayuda. Y me consta que no me pasa sólo a mí. Entonces, ¿a qué se refiere con "claridad y nitidez"?
  • Si fuera de la jaula de Faraday cabe la posibilidad de que se grabe la radio, ¿cómo sabe que lo que se ha grabado con "claridad y nitidez" no es la radio?
  • Además, ¿la jaula de Faraday no consigue frenar lo-que-sea que hace que se grabe esa "voz" (ejem), pero luego este lo-que-sea emite, si llega, un débil susurro?


Así que, ¿cuál es la conclusión? Que seguimos igual que al principio. ¿Por qué? Pues porque en todo este desarrollo rechaza como explicación a las psicofonías que sean intromisiones radiofónicas pero, como hemos visto, sus argumentos no llevan a pensar que se pueda descartar alegremente la hipótesis. Sus gráficos no dicen nada, y las supuestas protecciones al grabar psicofonías no se llevan a cabo en la práctica, confiando únicamente en un oído entrenado. ¿Es esto serio? ¿Es esta manera de rechazar una hipótesis? Se diría que no.

Tercera hipótesis: Impregnación ambiental



En la página 62 se nos habla de una hipótesis ciertamente atrevida: "restos de sonidos, palabras, músicas y demás ecos que perduran en un lugar". Corre a decirnos que esto es imposible, y en esto no se equivoca. Si así fuera, todo el mundo sería un caos ensordecedor de sonidos acumulados a lo largo de la historia y, como podemos comprobar, esto no es así. Parece pues que rechaza esta hipótesis de pleno, pues incluso dice que "Pensar esto es una aberración lógica y un desmadre científico". ¿La rechaza? Pues... no. Al igual que con la hipótesis de la telepatía (aquella de "no, emisiones telepáticas del que hace la grabación no son... pero tal vez los entes reciban su telepatía y entonces actúen grabando una respuesta en función de lo averiguado por telepatía"), comenta que "se ha estado especulando con la posibilidad de registrar las voces que quedaron atrapadas en el tiempo" (página 64), y como él grabó una psicofonía en un lugar histórico y "sí creo que una energía impregne un lugar determinado y que por algún sistema se active en determinados momentos, produciendo así una psicofonía recurrente", terminamos con que "Por ello, no se puede desechar lo que se conoce como impregnación vibracional" (que es aún más complejo de sostener que la simple impregnación ambiental).

Muchas cosas se ha dejado por definir:

  • De qué tipo sería esa energía.
  • Qué se entiende exactamente por "impregnar un lugar".
  • Qué quiere decir "activarse".
  • Qué es una psicofonía recurrente y sus características (¿Es una psicofonía que se repite? ¿Se repite siempre la misma y sólo esa? ¿Cada cuánto tiempo? ¿Cómo se elige lo que se va a decir una y otra vez?)


¿Por qué digo que es más compleja la hipótesis de la "impregnación vibracional" que la de la simple "impregnación ambiental"? Porque la "vibracional" implica "selectividad". De suceder alguna de las dos, sería más lógico que fuera la "ambiental", es decir, que todos los sonidos emitidos se quedaran atrapados porque, ¿por qué deberían quedarse unos sí y otros no? ¿Qué criterio es el que permite seleccionar qué se queda y qué se termina perdiendo? ¿Por qué da la "casualidad" de que los sonidos que se quedan pertenecen a voces supuestamente lastimeras en zonas "donde ha sucedido algo trágico"?

Esto último no se sostiene de ninguna de las maneras. En todas partes sucede siempre algo trágico, incluso muchas veces, es decir, muchos sucesos trágicos. Por poner un ejemplo, una zona cualquiera de los barrios antiguos de España puede tener perfectamente 1000 años de antigüedad. Si tomamos que cada 30 años hay relevo generacional, eso da para unas 33 generaciones completas (son más, dado que antes ni se vivía tanto ni se tenían hijos tan tarde como ahora). Con tantas generaciones, ¿no es de esperar que suceda "algo trágico"? Teniendo en cuenta que el respeto por la vida ajena (en sentido amplio) es relativamente reciente, al menos como concepto, ¿no es de esperar que haya sucedido "algo trágico" muchas veces? Si en un mismo sitio han sucedido, digamos, 20 sucesos "trágicos" a lo largo de 1000 años (que, vaya, tampoco dicen qué se entiende por tragedia, pues no necesariamente debe implicar la muerte), ¿por qué motivo sólo uno de ellos es el elegido para escucharse una y otra vez? Multiplicamos los entes de forma innecesaria. La navaja de Occam nos dice que este no es el camino. Y muy probablemente, no se equivoque.

Cuarta hipótesis: Extraterrestres



¿Pueden tener origen extraterrestre las psicofonías? Para variar, al final de su disertación, nos quedaremos como al principio (sin saber si "sí", si "no", o si "qué"). Mezcla mucho esta exposición con experiencias con la ouija de la mano de su compañero, ya conocido por estos lares, Francisco Azorín (sí, ouijaterapia, ése mismo).

Me ha llamado la atención que, así como en la ouija no paran de decirnos "¿Es verdad lo que dice la entidad? Podría ser, o tal vez no, así que nunca debemos fiarnos de las respuestas.", cuando se habla de psicofonías nunca se duda de la veracidad de las respuestas "inteligentes" (sigh) a las preguntas que se les hacen a los entes. ¿Por qué?

De este apartado rescato dos anécdotas. Una es donde nos habla de una sesión de ouija donde supuestamente se les presenta un extraterrestre. En palabras de Pedro Amorós, "Nos proporcionó todo lujo de detalles del lugar donde habitaba e incluso datos acerca de su sistema solar". ¡Por todos los demonios, datos de primera mano... ¿y no se va derechito a la NASA con ellos?! ¿Cómo es posible que alguien que tanto adora el aplauso no haya facilitado esos datos para abrir así nuevas líneas de investigación en la búsqueda de vida extraterrestre y el conocimiento del universo? ¿Será mucho atrevimiento preguntar si se pueden leer esos datos, o va a ser que nadie tomó nota?

La otra es donde cuenta que pregunta a los entes "¿sois extraterrestres?", y obtiene por respuesta "¡Hay!", que para él es una prueba contundente pues, según dice, "me sorprendió la respuesta por lo bien clasificada y seleccionada que había sido". Que digo yo, y no es por ser puñetera, cómo lo hizo para distinguir ese "hay" de "ay". ¿Acaso las entidades especificaron la hache de alguna manera que Amorós se reserva para otro momento? Y, si son extraterrestres, ¿cómo es posible que sepan un idioma terrestre, el español, para más señas, que ni siquiera es el más hablado del mundo? ¿No sería más lógico que, de ser extraterrestres con conocimiento del idioma más usado, hubieran respondido en inglés o en chino?


Quinta hipótesis: Ruidos ambientales



Esta hipótesis es la de la pareidolia auditiva. Se nota que no le gusta un pelo, y la despacha rápidamente con evidencia anecdótica.

Dice que si de verdad fueran ruido, cada uno de nosotros lo interpretaríamos de una manera, y él ha tenido experiencias donde todos entienden lo mismo, incluso en un programa de televisión donde expuso grabaciones psicofónicas y dio paso a una de ella sin presentarla. Supuestamente, recibieron "cientos de llamadas" que demostraban que todos habían oído lo mismo e, incluso, "la gente me paraba por la calle y me preguntaba si lo que habían escuchado por televisión era correcto".

Conociendo a este individuo, no deberíamos descartar lo siguiente:

  • No se recibieron cientos de llamadas. Además, dichas llamadas bien podrían estar realizadas por gente con la que se hubiera compinchado. ¿Alguien sabe algo de estas apariciones televisivas?
  • Dada su afición al aplauso y la facilidad con la que se inventa historias, no tenemos prueba alguna de que realmente le pararan por la calle para preguntarle.


Su evidencia anecdótica, pues, no prueba nada, pero él descarta esta hipótesis como factor de producción de las psicofonías. Es, junto con las intromisiones radiofónicas, una hipótesis que rechaza e, irónicamente, son dos hipótesis que tienen un sustento real sobre el que investigar las psicofonías, como podemos ver en esta estupenda entrada de Gluón con leche, que habla de los parecidos y diferencias entre una investigación y una himbestigación [1] (recomiendo también la lectura de los comentarios).

Sexta hipótesis: Muertos y espíritus



En sólo cuatro páginas que dedica a esta hipótesis nos enfrentamos a algunos de los párrafos más delirantes de todo el libro. Se me hace difícil no copiarlos completos, ya que se autocomentan solos.

Para poder asignar a muertos y espíritus el origen de las psicofonías, deberíamos, en primer lugar, definir "espíritu" o "alma", demostrar la existencia del alma y demostrar que tras la muerte existe una continuidad de nuestro "espíritu", y cómo dicha alma es capaz de interferir en el cabezal de grabación, porque dicha interferencia se realiza únicamente en el plano físico, así que el alma debería de tener algo de material para poder llevar a cabo dicha interactuación, o bien, si es "inmaterial" (suponiendo además definido este concepto en este contexto), qué canal permite a lo "etéreo" interactuar con lo físico y cómo.

Pero el autor no hace esto. El autor afirma, sin pestañear (página 79), que: "para afrontar el estudio de cualquiera de las hipótesis que estamos analizando, es necesario suponer o imaginar que puedan existir cosas, dimensiones o universos que su existencia no está demostrada científicamente". Su existencia no está demostrada, pero es necesario suponer la existencia de estas cosas para poder acomodar los hechos a las creencias. Pero, ¿por qué entonces suponer este hecho indemostrado (la existencia del alma y su pervivencia tras la muerte) y no otros igualmente indemostrados como los tímidos duendes de piel azul que usan zapatos de la talla 50 que hay en mi jardín? Por apetencias personales, seguramente. Pero las apetencias personales, lo que a uno le gustaría sobre cómo fuera el mundo, no implica automáticamente que el mundo vaya a ser así. Y es doloroso separarse de creencias consoladoras, pero sólo son eso, creencias, no demostraciones.

Además, también afirma lo siguiente (página 79): "Cualquier investigador o persona que tenga contacto con el mundo paranormal, no tardará mucho en convencerse que tras la vida, según pruebas e indicios, existe un tránsito o cambio de estado dimensional y se evoluciona o no dependiendo de muchos factores". Esto tampoco es cierto: existen investigadores honrados (tal vez sea ése el matiz) que con el tiempo se han terminado desengañando, precisamente por la ausencia de evidencias. Es el caso, por ejemplo, del valenciano Francisco Máñez, bien conocido por quienes estamos al tanto del fraude de las caras de Bélmez. Además, aún suponiendo que todo eso fuera cierto... ¿de qué "muchos factores" depende el que se evolucione o no? ¿Y qué se quiere decir con que se "evoluciona"? Ah, vale... Que no lo dice.

Supongo que en su intento de que no todas las psicofonías sean en castellano y tratar de recogerlas en otros idiomas para ¿certificar? que también espíritus extranjeros se codean con los de la tierra, Pedro Amorós nos deleita con la descripción de cómo obtuvo una psicofonía en inglés.

Y es que este chico no aprende. Me expulsaron del foro de la web del SEIP (ahora desaparecido) por conseguir arrancarle la confesión de que "tal vez eso fue lo que yo entendí", dejando él bien claro, además, que esa psicofonía era un fraude (¿os acordáis de mi favorita, Move on the abadie, la misma que aparece escrita de dos formas completamente distintas en el libro?). ¿A qué me vetarían la entrada si comento algo sobre esto? (página 81):

"Cierto día asistí a un programa televisivo donde se discutía la procedencia de estas voces." (no dice ni la fecha, ni el programa, ni la cadena) "Cuando hubo terminado y regresé a casa, me senté en mi sillón y pensando tranquilamente me planteé ¿qué podrían ser estos seres?, a pesar de que yo mismo no lo tenía muy claro, conecté mis aparatos y por medio de la radio obtuve una clara vocecilla que me decía <<We are said dead>>. Me quedé perplejo por la claridad con la que ese inesperado mensaje hacía aparición y sobre todo su perfecto inglés."

Yo también me quedé perpleja. Al leer este párrafo, claro. "Perfecto inglés". Como el de la abadía, será. Tuve además el dudoso honor de escuchar esta psicofonía en las jornadas realizadas en Monforte del Cid. Sólo entendí "guaisai", pero claro, yo soy una malvada detractora. Además, en las jornadas la presentó como algo diferente a lo que dice el libro: "Why said dead?". Perfecto inglés, no cabe duda.

Algunas opiniones



Hasta aquí llegan las hipótesis que plantea al principio. Lo siguiente de lo que nos habla es de opiniones sobre el fenómeno por parte de otros "investigadores" (Sinesio Darnell, Friedrich Jürgenson, Konstantin Raudive y Germán de Argumosa). Justo antes de pasar a dichas opiniones suelta un discurso de manual contra los escépticos, diciendo cosas tan divertidas como esta (página 84):

"Por eso habría que distinguir entre escéptico y escéptico por naturaleza o fanático del escepticismo que yo le denominaría detractor."

o esta, aún mejor (página 84):

"Aclaro y advierto al lector de las personas denominadas, escépticos por naturaleza o detractores, y poniendo la mano en el fuego sobre que ninguna de éstas, estará leyendo este libro. Lo digo tan seguro porque si por lo menos se hubieran dignado a leer alguna vez un compendio sobre estos temas o sobre cualquier otro de los que forman su grupo de discusión, dejarían de ser escépticos por naturaleza."

Al señor Amorós le iría mucho mejor si aprendiera a cerrar la boca... Nos debe una mano a la parrilla. Realmente, más de una. Conozco a detractores que también se han leído el libro. Como su "gran amigo" Javier Cavanilles. Si cumpliera su promesa de poner la mano en el fuego por cada detractor que se lo haya leído, nos ahorraría un próximo libro.

Además, me resulta también simpática la velocidad con la que decreta que los "detractores" no nos hemos dignado a leer sobre estos temas. ¿Cómo lo sabe? ¿Nos conoce a todos y sabe lo que hemos leído cada uno de nosotros? Como igualmente simpático me resulta que de verdad crea que leyendo algo como este libro que nos ocupa se pueda dejar de ser "escéptico por naturaleza". Pero surte efecto ante quien todavía no se ha decidido y quiere creer, si no dispone de material crítico para contrastar las afirmaciones sin sentido que se vierten en libros como éste.

No termina aquí el capítulo. Como "bonus pack" nos deleita con su opinión personal (páginas 95 a 121), que resulta ser en sí misma toda una nueva hipótesis que, por su extensión y lo exótico de sus afirmaciones, dejaremos para la siguiente ocasión. Se trata de "la Hipótesis de la Energía Vital Residual". Con mayúscula reverencial, por supuesto.

Lo veremos en la próxima entrada.




[1] himbestigación: Neologismo que sirve para distinguir una investigación rigurosa y metodológica de un picnic que se pretende hacer pasar por investigación rigurosa y metodológica. Lo segundo es lo que se denomina como "himbestigación".

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8 Comentarios:

Se agradecerá que los comentaristas sean respetuosos con los otros comentaristas. A la autora le es indiferente recibir insultos, los colecciona para otro blog, pero los comentaristas no tienen culpa de que la autora sea así de "rarita". Pensad en los gatitos, ¿sí?

  • Lola:

    Tras el esfuerzo que te habrá hecho bucear en lo más hondo de la sinrazón humana necesitas urgentemente limpiar la mente y lograr la paz espiritual. ¿Que forma mejor que hacer un articulillo de matemáticas de esos que tu sabes para TioPetros?

    Ahora en serio: que pases un buen verano.

    JML

    Por Blogger Tio Petros, el martes, junio 28, 2005 8:08:00 AM  

  • .... con lo que se demuestra que para escribir un libro no hace falta saber de qué se escribe, sino tan sólo juntar palabras en frases, frases en párrafos, párrafos en capítulos, ponerles un lomo duro y una etiqueta con el precio. Ah, y una cara de espanto...

    Por Blogger Manolo "elmas", el martes, junio 28, 2005 10:20:00 AM  

  • Me encantan esas referencias a los "detractores". Es interesante la obsesión que tienen con los que no comulgamos con sus ruedas de molino.

    En cuanto a los tonos de multifrecuencia, sigo sin entender que pretende demostrar. Mi opinión es que tiene un desorden mental importante, desorden que traslada a su metodología y a sus escritos.

    Por Anonymous Macías P., el martes, junio 28, 2005 11:02:00 AM  

  • Jesús:

    Recientemente ha caído en mis manos una joyita, "Cómo mentir con estadísticas" (me lo ha prestado Francisco Máñez), y me ha dado una idea bastante interesante donde, además, no habría tantas formulitas y se podría seguir bien. Así que tengo en cuenta lo del artículo ;-)

    Manolo:

    Por desgracia, nada dice que los libros de pseudociencia tengan que ser veraces. Yo me conformaría con que los metieran en un apartado de ficción o de "hablar por hablar". A un editor sólo le importan las cifras. Si el libro vende, se la trae al fresco que diga mentiras como montañas haciéndolas pasar por verdades.

    Macías:

    Yo creo que las continuas referencias a los detractores, si no son una técnica del manual del magufo, entonces es que son unos paranoicos de cuidado. No veremos un libro de física diciendo algo como:

    "aunque le prevengo de que haya gente que no crea en la ley de la gravedad; estas personas insisten en poner las teorías demostradas al nivel de las hipótesis por su incapacidad para distinguir los conceptos y tomarse el esfuerzo necesario para comprenderlos, por ello, necesitan desesperadamente crear una conspiración inexistente por parte de quienes investigan con método y rigor para no sentirse unos inútiles."

    Aunque, bien pensado, no estaría mal que lo pusieran :-D

    Lo de los tonos viene a cuento porque la gráfica de lo que él dice es una emisión radiofónica típica, va y resultó coincidir de forma acojonante con esa función. Es simplemente para llamar la atención sobre el hecho de que, sin ejes, sin escalas, sin unidades, sin magnitudes... esa gráfica podría ser cualquier cosa. Y buscamos una de las cosas que podría ser.

    Pero bueno, en el libro hay muchas cosas que no sabes a cuento de qué vienen. Como las continuas idas y venidas con la ouija, que en el libro aparece aún más veces la evidencia anecdótica con la dichosa tablita, como si algo de lo que no sabes si puedes fiarte, según dicen ellos, sirviera para algo.

    Varios pasajes de este libro me recuerdan a Felipe, el de Mafalda, cuando deja volar su imaginación. Y a veces también me acuerdo de Mafalda, cuando le llama la atención para que ponga los pies en el suelo. Pero eso ya no pasa en el libro.

    Por Blogger Lola, el martes, junio 28, 2005 12:23:00 PM  

  • Muchas gracias por el impagable esfuerzo de leer semejante mamotreto y sobre todo comentarlo. Entiendo que el esfuerzo habrá sido doble, el fondo y la forma ya que la escritura del autor es manifiestamente mejorable, al menos por la corta muestra recgida en tus comentarios. No le hagas caso a tío Petros, el mejor descanso es el "dolce far niente".

    Antonio

    Por Anonymous antonio plumed, el martes, junio 28, 2005 11:16:00 PM  

  • En general, no hay por dónde agarrar nada de lo que nos cuentas que cuenta el autor. Casi me dan ganas de comprar el libro para ver los "sonoramas" esos :-P Hablando de ellos: es evidente que la representación temporal de una señal de voz es distinta de la de una señal modulada (multiplicada por un sen(x)). No conozco a nadie en el mundo que analice una señal de voz por "inspección visual" de su representación temporal. Para hacer algunos análisis "de andar por casa", se suele usas el espectrograma (representación tiempo-frecuencia), que da más información. Pero no parece que el autor del libro en cuestión se haya tomado la molestia...

    h

    Por Blogger Hairanakh, el miércoles, junio 29, 2005 12:46:00 PM  

  • Resulta además irónico que la gráfica que él asigna a una psicofonía, nosotros hemos conseguido reproducirla... a partir de un trozo de audio con su propia voz en un programa de radio.

    He aquí la imagen en cuestión:

    Oscilograma de la voz de Amorós extraído de una emisión de radio.

    Esa gráfica es razonablemente semejante a la que él atribuye al "sonorama de una voz psicofónica". La conclusión por tanto no puede ser otra: Amorós tiene voz de psicofonía.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous Pedro Gimeno, el miércoles, junio 29, 2005 2:34:00 PM  

  • Esta hipótesis es la de la pareidolia auditiva. Se nota que no le gusta un pelo, y la despacha rápidamente con evidencia anecdótica.

    Dice que si de verdad fueran ruido, cada uno de nosotros lo interpretaríamos de una manera, y él ha tenido experiencias donde todos entienden lo mismo


    ¿Y qué inclusión psicofónica le transmitió estas nociones? Porque evidentemente no las obtuvo leyendo sobre pareidolias. Usando el mismo criterio que él, la Luna realmente tiene cara, puesto que todos la ven.

    Por Anonymous Otis, el viernes, julio 01, 2005 8:24:00 PM  



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