Los niños vienen con un pan bajo el brazo
La cosa parece bien simple. Tienes un hijo, toma, 2500 euros, una ayudita. ¿Una ayudita para qué, exactamente, si al precio que está todo hoy en día con 2500 euros no puedes ni quitarte un año de hipoteca de encima?
Se supone que es una medida para fomentar la natalidad. ¿Y por qué, de entre todas las medidas posibles, han tenido que elegir la más estúpida, inútil y demagoga?
En primer lugar, es una medida injusta, porque se da la misma cantidad de dinero a una familia pobre que a una adinerada. ¿Qué pecado hemos cometido los contribuyentes para tener que pagar 2500 euros a una familia adinerada por cada hijo que tengan? ¿Es que no tienen ya suficiente dinero?
En segundo lugar, puede ser bastante contraproducente, ya que en familias muy pobres puede verse como un complemento goloso, y sí, aumentar su natalidad, pero... ¿podrán dar luego una vida digna a las criaturas que engendren? Porque, no es por ser negativista, pero con 2500 euros hoy en día no da para nada, y tener un hijo es (o debería ser) algo que debe tomarse muy en serio, porque no nos estamos comprando una moto: es una vida nueva, con sus necesidades, fisiológicas y afectivas, y si no podemos hacernos cargo de esas necesidades, no deberíamos tener un hijo.
No nos engañemos porque 2500 euros suene a "una cantidad interesante" y hagamos cuentas, una vez más. En el año 2001, con 5000 pesetas hacía la compra para toda la semana: carne, pescado, verduras, leche, queso, huevos, pan, fruta... En total, unas 260.000 pesetas anuales, alrededor de 1600 euros. Llegó el año 2002 y, por arte de magia, de repente me encuentro con que para poder comprar lo mismo, la compra de la semana me subía a 50 euros. 2600 euros en un año, 1000 más que el año anterior. Pero los precios no han dejado de subir, y tengo que hacer verdaderos malabarismos, a día de hoy, para que la compra semanal no me suba de los 70 euros. 3640 euros en un año. Para dos personas. En el momento en el que tuviera un hijo, el gasto se me dispararía, así que esos 2500 euros no darían para mucho, que digamos. Y, que yo sepa, si tengo un hijo va a vivir algo más de un año, en principio.
Por tanto, en tercer lugar, vemos que en cualquier caso, 2500 euros no arreglan nada del verdadero problema. Pasará el primer año, y seguiremos teniendo las cuentas apretándonos el cuello, pero con una boca más que alimentar.
Simplificando mucho, porque el asunto es muy complejo, lo cierto es que si los españoles tenemos cada vez menos hijos es porque somos esclavos en nuestros trabajos, y para tener una vida decente, la pareja entera tiene que vender su tiempo al completo al empresario de turno. ¿Cómo vamos a pensar en tener hijos si salimos de casa a las 7:30 de la mañana y regresamos a las 20:00? ¿Cuándo vamos a estar con ellos, por curiosidad?
Como digo, el asunto de por qué cada vez tenemos menos hijos es mucho más complejo que la reducción simplista que he hecho en el párrafo anterior, pero es una parte importante. ¿Qué resuelven esos 2500 euros de nuestra miserable condición laboral? ¿Acaso los 2500 euros vienen con un horario de trabajo humano como en otros países (Alemania, por ejemplo)? ¿Con los 2500 euros regalan hipotecas a 10 años que no suban el 35% del salario de uno de los miembros de la pareja? ¿Esos 2500 euros frenan la brutal subida de precios que venimos sufriendo desde la entrada del euro?
Las respuestas son "nada", "no", "no" y "no", por ese orden. Así que de nada me sirve que el PSOE venga ahora con un pan para los futuros bebés, porque ese pan para hoy, es hambre para mañana. El asunto es demasiado complejo como para pretender que con una medida populista y demagoga se vaya a resolver el problema de la cada vez menor natalidad en este país.
Etiquetas: Experimento sociológico













19 Comentarios:
El Pan y Circo ha funcionado toda la vida y, por lo que parece, sigue haciendolo.
Como decia Nicholas Cage en la Roca "Esta el mundo como para traer a un niño a el"
Por
Erynus D'Alecto Graeme, el martes, noviembre 20, 2007 11:59:00 PM
¡Anda! Hace unos meses, cuando comenzaron a dar las ayudas, escribí una entrada muy similar a esta analizando la eficacia potencial de dicha medida para tratar el problema al que pretendía dar solución. La entraea se titula "La natalidad en España. ¿Un problema, una solución?"
Si quieres, la puedes leer aquí:
http://coti-82.spaces.live.com/
blog/cns!A8C372B555D6BA56!2515.entry
La entrada acaba con este párrafo, que a su vez voy a utilizar como comentario a la tuya:
"Creo que es absurdo pensar que con una ayuda, subsidio o indemnización o como quieran llamarlo, las parejas españolas comenzarán a tener más hijos. La baja natalidad en España es un problema estructural que va mucho más allá del gasto inicial que supone un hijo. Los jóvenes tienen empleos precarios, intermitentes y mal remunerados. Viven con sus padres o comparten piso porque no pueden alquilar ni compar uno propio. Sus trabajos requieren a menudo jornadas interminables incompatibles con la crianza de un niño. Y todo esto no lo soluciona un único pago de 2.500 € . Habrá a quien le deje la conciencia tranquila, pero esta medida electoralista NO servirá para aumentar la natalidad."
Y bueno, pues eso, que a la gente, evidentemente, se gusta que le den 2500 euros, pero no creo que ese pago vaya a constituir un incentivo para nadie a la hora de tener un hijo si no va acompañado de otros factores como una cierta estabilidad laboral o el acceso a una vivienda asequible.
Un besito,
Miri
Por
Miri, el miércoles, noviembre 21, 2007 12:26:00 PM
-Escrito por: "El Gatito Anónimo"-
Estoy de acuerdo contigo Lola. Pero al igual que me parece injusto que a una familia adinerada se la otorgue esta ayuda, también me parece mal que la clase media o baja tenga que pagar esa cantidad a otros grupos. Por ejemplo: Una familia gitana la forman siete personas de las cuales no ha trabajado, trabaja y no trabajará ninguno de sus miembros. Sin embargo todos ellos tienen algún tipo de ayuda que la paga el de siempre, el pobre trabajador. El padre y la madre reciben un subsidio por no trabajar y tener cargas familiares, los niños vienen con 2500 Euros cada uno, más los libros, gastos de transporte y comedor cuando tengan unos pocos más de años, y los abuelos reciben otro subsidio por ser ancianos. A esto hay que sumarle una casa "by the face", total un pastón sin dar ni golpe. Casos como este y otros parecidos se cuentan por miles en este país.
Esto es lo que ocurre cuando el político de turno quiere hacer leyes populistas, que a primera vista suenan bien, pero luego todos tenemos que pagar las consecuencias.
Miau, marramiau...
Por
Anónimo, el miércoles, noviembre 21, 2007 4:59:00 PM
Gatito anónimo, no he pretendido ser exhaustiva con la lista de motivos por la que me parece una medida absurda e injusta, pero agradezco que se apunten más.
Para fomentar la natalidad tal vez habría que empezar por preguntarse "¿qué quiere la población?", "¿por qué tardan tanto los jovenes en emanciparse?". Esas preguntas, aunque no lo parezca, acaban llevándonos a una crítica de nuestros progenitores, pero también, a una autocrítica, muy fuerte, de nuestra generación. ¿Estamos preparados para afrontar ese debate, sabiendo que nosotros mismos vamos a salir con el "amor propio" herido? ¿O va a pasar que, como siempre, preferimos echar la culpa a los demás de nuestros males, sin pararnos a pensar qué podemos estar haciendo mal nosotros?
Por dar un pequeño apunte para que se me entienda por dónde voy, y sin necesidad de que eso perfile al completo lo que pienso:
¿Hacemos falta tantos titulados en este país? ¿Hay tantos titulados porque todos tenemos vocación de estudiar, o porque se nos vendió "la moto" de que había que estudiar para estar bien situados económicamente? ¿Una persona que se pasa once años para sacarse una ingeniería técnica de tres años, sin trabajar mientras, no está siendo un lastre económico para el país? ¿Los jóvenes de hoy en día nos hemos creído que somos algún tipo de élite intelectual que no debe tocar un pico, rastrillo o fregona en su vida? ¿Y por qué está tan mal considerado y remunerado el trabajo"manual"?
Preguntas espinosas de un debate profundo, y que no todos están (¿estamos?) dispuestos a llevar adelante, porque la autocrítica que debe hacerse es severa.
Saludos. Lola.
Por
Lola, el miércoles, noviembre 21, 2007 5:35:00 PM
Sí, eso lo llevo pensando hace tiempo, que serías mucho más útil fregando por ahí que soltando paridas en un ordenata sin dar ni golpe.
A ver si te van haciendo un hijo y vas espabilando de una puta vez, so gansa.
Por
juajuajuaaaaaaa, el miércoles, noviembre 21, 2007 7:35:00 PM
Y aquí, el bufón del grupo, que como es incapaz de comportarse como un adulto y tener un diálogo coherente, prefiere darse a lo único que sabe hacer (y mal), las payasadas.
Sigue así, muchacho, que llegarás lejos en la guardería. ¿O es que te dan envidia las otras apariciones en "Valientes anónimos" y estás haciendo méritos? (Bostezo).
Lola.
Por
Lola, el miércoles, noviembre 21, 2007 7:54:00 PM
Por cierto, enlazo la entrada de Miri, para que sea más cómodo el acceso, porque se ha partido el enlace.
Saludos. Lola.
Por
Lola, el miércoles, noviembre 21, 2007 8:46:00 PM
-Escrito por: “El Gatito Anónimo”-
Esas preguntas pueden que acaben llevándonos a criticar a nuestros progenitores, pero si escarbamos un poco más terminaremos criticándonos a nosotros mismos, ¿A caso nuestra generación no ha tomado “por el pito un sereno” a la de nuestros padres? Me explico.
La generación de nuestros padres le tocó crecer en un país que acababa de salir de una guerra, sin posibilidades ni económicas ni sociales ni culturales… Pero tenían grandes valores como espíritu de trabajo, esfuerzo, honradez… Fueron saliendo poco a poco del pozo y consiguieron ahorrar para una casa que luego con los años terminaría de amueblarse. Ellos que como juguete tenían una caja de cartón tirada de un cordel, quisieron que nuestra generación no pasase por esas calamidades, y pudieron darnos todo lo que a ellos les faltó. Vieron que en su sociedad los que tenían carrera, vivían muy bien y eran “los ricos”. Antes sólo podían beneficiarse de los estudios superiores las clases más altas, y ¿cómo no dar a sus hijos carrera ahora que podían ellos? Lógicamente así se hizo, y mandaron a los “niños” todos en tropel a las universidades.
Por nuestra parte ¿qué hicimos?....creer que toda esa abundancia había caído del cielo y “LOS TOMAMOS POR EL PITO UN SERENO”. Cuando nos regalaban un balón, ya queríamos otra cosa más. La gente se pensaba que los estudios se aprobaban jugando al Mus en el bar año tras año total, como paga papá….. Llega la hora de ponerse a currar y claro, no nos gusta empezar por el principio, queremos tener todos un curro en el cual no se dé ni golpe y cobrar un pastón (¿Quién no desea esto?). Los trabajos con menos renombre no los quiere la mayoría (barrendero por ejemplo). Somos así de “guays”. La adquisición de vivienda, pues tres cuartos de lo mismo. No vale la casa, la queremos amueblada completamente el primer día que entremos a vivir en ella, y además un coche “puta madre”, que si no se ríe el vecino de nosotros.
Total, o no nos vamos de casa de papi y mami, o nos hipotecamos por tropecientos años por gilipollas engreídos. A ver que pasa cuando suban más los tipos de interés porque la locomotora económica europea (Alemania) ya no necesita que se regale el dinero como en años anteriores.
¿Culpa de los padres? Creo que no….ABUSO DE LOS HIJOS.
Mientras tanto, los que habían estudiado carrera en los tiempos de nuestros padres, se frotan las manos y piensan: “Seguid consumiendo majetes…”, “que la mujer se integra al trabajo profesional, no pasa nada; tendréis el mismo nivel de vida que vuestros padres que sólo trabajaba uno, y además con más deudas”, “que vienen inmigrantes, los pagamos menos y al resto les congelamos el salario”, “que no hay niños, ya trabajaran los de fuera”, “que sube la inseguridad ciudadana, nosotros tenemos casas con guardia privado”
Miau, marramiau.
Por
Anónimo, el miércoles, noviembre 21, 2007 10:09:00 PM
Gatito Anónimo, como he comentado, plantearse las cosas de raíz llevaba no solo a una crítica a nuestros progenitores sino también, y con vehemencia, a nosotros mismos.
Muchos de nuestros padres han querido que estudiáramos, efectivamente, por los motivos que apuntas: en tiempos de Franco el que estudiaba en la universidad, normalmente, era un hijo de papá, porque los demás se las veían y se las deseaban robando comida en los huertos ajenos como para preocuparse por algo más. Así que era inevitable que se hiciera esa asociación ante la falta de una perspectiva como la actual, es decir: tienes estudios, ganas dinero. No podían plantearse qué sucedería si todos tienen estudios superiores, porque era inimaginable en los parámetros de entonces.
Nuestros padres se han desvivido por darnos todas las cosas materiales de las que ellos carecieron (en la medida de sus posibilidades), y ahí cometieron su error: nos hicieron consentidos, malcriados y egoístas. Se esforzaron cuanto pudieron para que no tuviéramos, como ellos, callos en las manos con 10 años, y nosotros nos hemos convertido en la "generación del sofá", porque lo único que no han conseguido es educarnos en una cierta responsabilidad sobre la vida. Y por tanto, nosotros no nos hemos planteado siquiera esa responsabilidad. La situación se agrava con los niños actuales.
Cuando tenía 14 años, en el instituto, escuché a una compañera quejarse de lo "injustísima" que estaba siendo su madre con ella. Por pedirle que se hiciera su cama de una vez. Si esa niña hubiera tenido por madre a mi abuela, ante semejante chulería, mi abuela le hubiera dado un bofetón que la hubiera sentado de culo en el suelo.
Mientras, los que habían preferido ir a FP, eran tratados como "inferiores" por sus anteriores compañeros de colegio. Los que van a FP "son los tontos, los delincuentes", escuchaba una servidora cuando estaba en el instituto.
Estos "tontos" aprendieron una profesión, y sobre los 17 años ya estaban trabajando. Algunos de ellos se hicieron autónomos, tienen hijos, y viven decentemente, riéndose de las hipotecas de los listos que se burlaban de nosotros en el instituto. Y me alegro de que se rían de nosotros. Si hay un pecado que pierde sin remedio a la humanidad, es el de la envidia al vecino (motivo, entre otras cosas, de la proliferación de los chalets adosados idénticos). El siguiente, la soberbia de creernos más que los demás.
Saludos. Lola.
Por
Lola, el miércoles, noviembre 21, 2007 11:02:00 PM
¿Alguien ha visto al burps que sólo es capaz de ver el mundo en dos colores? ¿Se le habrá comido la lengua el gato?
Lola.
Por
Lola, el jueves, noviembre 22, 2007 9:27:00 AM
Lola, estoy más o menos de acuerdo con el enfoque que le has dado a la "titulitis".
También es cierto que la FP parecía ser algo así como el lugar donde se "depositaban" los que no valían para estudiar.
Sin embargo, en aquellos tiempos, y con la perspectiva que dan los años, no sé yo quiénes pecaban de soberbios:
1-Puede que los que fueron al BUP, hicieron carrera, etc, porque despreciaban a los "inútiles" que no estudiaban, como dices tú.
2-Pero a lo mejor la cosa fue al revés. De hecho, la mayoría de los casos que conozco responden a este modelo: te dejas los cuernos empollando mientras el listillo de turno va por ahí haciendo el gilipollas con la moto, teniendo sus primeros escarceos amorosos, fumando... y despreciando -ellos sí- a los que estudiaban.
Porque éramos unos pringados; ellos eran los listos, ellos iban a entrar a trabajar con 18 años, y a ganar 90 ó 100 papeles (sic) con la mayoría de edad recién estrenada.
El dinerito no les aportaba más responsabilidad, al contrario: seguían viviendo con los padres; seguían igual de macarras, pero encima con los bolsillos llenos. Seguían pulíendose las pelas en vicios; eso sí, más caros...
Ah, pero vino el tío Paco con las rebajas. Llegó la época de los contratos basura, de las deslocalizaciones...
Ahora en el barrio hay un montón de magrebíes, subsaharianos o ecuatorianos, dispuestos a hacer el mismo trabajo por menos dinero.
Esos genios de los que hablo andan dando tumbos laborales. Los padres se pulen la pensión en mantenerlos. Y quizá también a la "chorba" a la que dejaron embarazada con 21 ó 22 años, y el churumbel resultante.
Malos tiempos para esos "trabajadores vocacionales".
Creo que habría que hacer una diferenciación entre la figura del trabajador (existente en FP, BUP y universidades) y el parásito (como los que acabo de describir, y que irían en el mismo grupo de los que se tocan los webos en la facultad viviendo de los padres)
Saludos.
Por
Zkeptik, el jueves, noviembre 22, 2007 11:13:00 AM
Zkeptic, como suele decirse, me alegro de que me haga esa pregunta X-)
Hablando en serio, pasé por alto al tipo de gente que comentas, porque tenía en mente a varios ejemplos muy cercanos que, efectivamente, siguieron los pasos que comenté: fueron a FP a aprender un oficio, se pusieron su pequeño negocio como autónomos, y ahora, con 30 años, tienen a sus dos hijos creciditos y su casa prácticamente pagada. En su momento fueron despreciados por "los listos", y ahora ellos se ríen de "los listos", por buenos motivos. Mientras tanto, especialmente en la facultad, estuve viendo a un montón de gente que se reía abiertamente de sus padres, viviendo del cuento, y estando más años en la facultad de los que la vergüenza de alguien con conciencia le permitiría. Estaban convencidos de que, cuando se acabara la sopa boba, tendrían un trabajo cuyo sueldo sería, como mínimo, 3000 euros mensuales.
Pero como bien dice el refrán y como bien recuerdas, "en todas partes cuecen habas", y no todos los de FP son las personas responsables de las que hablaba sino que, efectivamente, también tienen sus ovejas negras.
En ambos casos, tanto "titulados con titulitis" como "maquinetos sin substancia", me atrevo a hipotetizar que si los padres no hubieran sido permisivos en exceso, y hubieran obligado a los hijos a contribuir con el 50% de su sueldo(*), por ejemplo, estos niñatos hubieran pensado un poco mejor en lo que estaban haciendo. Creo que la mayoría de los padres de hoy en día son demasiado blandos. Menudo contraste: sin ir más lejos, a mi padre le echaron de casa siendo un niño.
(*) Por ejemplo, a mi padre le obligaban a dar su sueldo entero, no le quedaba ni para tabaco (tenía que "sustraérselo" a su padre). Pudieron casarse porque los trajes de novios fueron prestados y de lo poco que pudo ahorrar mi madre, que también tenía que dar parte de su sueldo a su madre.
Dices:
"Creo que habría que hacer una diferenciación entre la figura del trabajador (existente en FP, BUP y universidades) y el parásito (como los que acabo de describir, y que irían en el mismo grupo de los que se tocan los webos en la facultad viviendo de los padres)"
Sólo puedo darte la razón y calificar mi anterior comentario de "apresurado" e "incompleto". Parece claro que hemos tenido experiencias muy diferentes, y gracias a eso hemos podido ver a los gilipollas que hay en uno y otro lado.
No me gustan los parásitos, y lo malo es que los tiempos de hoy en día son propicios para que los haya en una proporción muy superior a los que había en el pasado. Supongo que estarás de acuerdo en que, en cualquier caso (parásito "estudiante" o parásito "currante"), o los jóvenes hacemos una fuerte autocrítica de nuestro comportamiento de niños mimados y consentidos, o tenemos el futuro negro, muy negro. Y de eso no podemos echar la culpa a ningún político, porque somos los únicos responsables.
A los padres de hoy en día les diría, por cierto, que no pidan a "Papá Estado" que se haga cargo de los hijos de todos cuando ellos no son capaces de hacerse cargo, únicamente, de los propios.
Saludos y gracias por la puntualización, era necesaria. Lola.
Por
Lola, el jueves, noviembre 22, 2007 1:03:00 PM
En cualquier otro sitio dan ayudas (véase Alemania) y son la envidia,
pero es que, claro, ellos son modernos, preparados, en fin, superiores.
(Lola, no lo digo por ti, lo digo en general)
Aquí -en España- dan ayudas y es una cagada, lo miremos por donde lo miremos.
Pues no, yo creo que no es así, y ya es hora de querernos a nosotros mismos un poco más.
Tenemos 2500€ por nacimiento (o más, según el caso), descuento en el IRPF, 100€ al mes para mujeres trabajadoras durante unos años, ayudas para guarderías, abono de parte de la nómina que pierdes al pedir reducción de jornada para cuidar a los niños y nada nos parece bien.
Pues poco a poco, que antes no había nada.
¿Y que ha subido todo menos los sueldos? Pues sí. Pero hubiera subido igual sin las ayudas que escribo arriba.
Es mi opinión.
Un saludo.
Por
Juanjo, el viernes, noviembre 23, 2007 4:54:00 PM
"¿Alguien ha visto al burps que sólo es capaz de ver el mundo en dos colores? ¿Se le habrá comido la lengua el gato?
Pues lo he visto, lo he visto. Está aquí. Lo que pasa es que anda ocupadísimo en asuntos muy importantes...
Por
Amanita Pepe Luí, el sábado, noviembre 24, 2007 1:26:00 AM
Hola, Juanjo:
No estoy diciendo que medidas así deban suprimirse ni nada parecido, sino que no atacan al problema de base: ¿por qué los jóvenes de hoy en día tienen menos hijos y cada vez más tarde? Las bonificaciones monetarias siguen sin resolver el problema principal, por mucho que, puntualmente, puedan venir bien. ¿De qué te sirve el dinero si no puedes estar con tus hijos?
Imagínate que te dan a elegir estas dos opciones:
a) 15.000 euros para manutención y material escolar de tu hijo recién nacido.
b) Un trabajo de seis horas al día, seguidas, con el mismo sueldo que tienes ahora.
¿Cuál prefieres?
Sinceramente, yo me quedo con la segunda. La primera sigue sin darme lo que necesito para permitirme el tener hijos: tiempo para ellos. ¿De qué me sirve el dinero si no puedo estar con ellos?
No sé si entiendes por dónde va mi crítica, pero vaya, que estoy dispuesta a seguir matizando lo que haga falta :-)
Saludos. Lola.
Por
Lola, el domingo, noviembre 25, 2007 8:43:00 PM
Bueno, sospecho que al final todos los ríos acaban confluyendo en el mismo mar. Y el tema de los niños -quizás- no está nada desvinculado de la "titulitis":
1-Aumento de universitarios.
2-Se retrasa la entrada en el mundo laboral.
3-Se tarda en encontrar un trabajo mínimamente decente, al que poder considerar cimiento de tu nueva vida.
Resultado: te casas más tarde. La gente que nació en los 70, normalmente, se casa a una edad (no digo "nos", porque aunque setentero sigo soltero ;) ) en la que nuestros padres ya se hacían la foto con nosotros en traje de primera comunión.
Porque cuando inicias una vida en común a los treinta y pico, con unos horarios de infarto..., lo de los niños a lo mejor ya no tira tanto como si te casas a los 23, por ejemplo, y llegas a los citados treinta y pico con el piso ya casi pagado (en ese sentido, algún tiempo pasado quizás si fue mejor)
No, lo del trabajo está chungo, pero la "titulitis" antes mencionada tampoco ayuda.
Mucha gente terminará -con un poco de suerte- de auxiliares administrativos en una empresa. Con mucha suerte, de auxiliar administrativo en el Estado (v.g. funcionario) Pero ni para una cosa ni otra hacen falta cinco, seis o siete años de carrera.
Antes, veías un tío de veintitantos años con traje, corbata y gomina y pensabas "un triunfador". Ahora lo ves, y piensas "un pobre mileurista -con suerte- que curra en una oficina inmobiliaria". O algo así.
Otro día, podemos hablar del cada vez mayor retraso a la hora de independizarse y sus efectos "contrarrevolucionarios"...
;o)
Por
Zkeptik, el lunes, noviembre 26, 2007 3:46:00 PM
Sobre el retraso de la independización, opino que nos han hecho pasar la excepción por la norma. Es cierto que muchas veces parte de una postura acomodaticia, pero en otros muchos casos (yo diría que los más) es consecuencia de una situación laboral precaria (en todos los aspectos, pero principalmente salarial) que contrasta con una brutal carestía de la vida en general, y de la vivienda en particular.
Pero los políticos continúan haciendo sus electoralistas lavados de cara para salir al paso de la situación, como sucede con los demagógicos caramelitos económicos de los que aquí se viene hablando. Y cuando la lucha contra esta situación parte de los propios jóvenes (no olvidemos que muchos de nosotros lo somos), se producen sucesos como el que se está dando en Sevilla desde esta mañana (ver aquí y aquí).
Curiosamente, se trata de una capital autonómica donde reside la sede de su Junta de Gobierno, socia-lista por más señas. Igualmente, el Ayuntamiento de esta ciudad está representado por una alcaldía igualmente lista...
Por
Un voceras, el jueves, noviembre 29, 2007 5:11:00 PM
El problema de la baja natalidad?
No te entiendo. La baja natalidad no es NINGÚN problema...
Por
Blai, el viernes, enero 18, 2008 8:28:00 PM
Esta iniciativa ha sido muy decepcionante, sin duda. Cuando aprobaron el matrimonio homosexual, pensé que era lo mejor que se podía hacer en favor del movimiento por la extinción voluntaria de la raza humana. Y ahora van y la cagan con esto.
Una de cal, otra de arena. En el término medio está la virtud, dicen.
-- Pedro Gimeno
Por
Pedro Gimeno, el miércoles, enero 23, 2008 11:06:00 PM
Publicar un comentario en la entrada
Enlaces a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Inicio