Fresa y chocolate #
Tenía un amigo al que le entusiasman los helados de fresa y chocolate. Dos bolas, casi perfectas. La de fresa un poquito más pequeña que la de chocolate, con una guinda en la de fresa y un barquillo en la de chocolate. Sólo lo toma en verano, después de la comida, porque dice que esa es la forma correcta de hacerlo.
Nunca me preocupé por el celo de su ritual hasta que coincidimos en una comida veraniega. Él pidió su acostumbrado helado de fresa y chocolate, con guinda en la fresa y barquillo en el chocolate, y yo pedí un helado de chocolate. Dos bolas de chocolate, sin guindas, sin adornos, por favor. Enseguida me dijo:
- ¿Pero qué estás haciendo?
A lo que le contesté:
- Tomar un helado, igual que tú.
Entonces me replicó, enfadado:
- ¡No, no, no! ¡Eso no es un helado de verdad! ¡Los helados de verdad son de dos bolas con sabores diferentes, fresa y chocolate, con una guinda en la de fresa y un barquillo en la de chocolate! ¡No puedes tomar un helado con dos bolas del mismo sabor! ¡Es contrario a la tradición heladera!
Abrí los ojos con gran sorpresa. Toda la vida había tomado así el helado, y nadie me lo había reprochado. Nadie se había fijado. Excepto, ahora, mi amigo.
Volvimos a coincidir en invierno. Ahí fue cuando vi claro que mi amigo tenía algún tipo de problema con los helados. Pedí uno de mis deseados helados de chocolate, esta vez con virutas de chocolate crujiente espolvoreadas, y gritó, furioso:
- ¿Estás loca? ¿Cómo se te ocurre comerte un helado en invierno? ¡En invierno no se comen helados, nunca se han comido helados y nunca deben comerse helados!
Todo el mundo se quedó mirándonos. Yo me ponía cada vez más colorada por la vergüenza y mi amigo, lejos de darse cuenta de su intolerancia, se enfadó más aún ante los susurros de los demás comensales ("¿Te das cuenta? No admite que la gente tome helados de forma diferente de su gusto, qué tipo desagradable").
- ¡Muy bien, como está claro que no tienes ningún respeto por las tradiciones, voy a reunir a todos mis amigos heladeros y haremos presión para que nadie vuelva a tomar un helado en una forma diferente de la correcta! ¡Y la forma correcta es en verano, después de la comida, una bola de fresa, una de chocolate, guinda en la de fresa, barquillo en la de chocolate! ¡Verás si dejas de ofenderme con tu osadía de comer helados con bolas del mismo sabor... y en invierno!
No pude aguantar más. Pagué mi cuenta, y le dije que si no suavizaba sus prejuicios con los helados, habría perdido una amiga para siempre. No le importó. "¡Ya te enterarás cuando te veamos comer un helado de la forma incorrecta! ¡Te lo vamos a quitar de las manos!". Me marché y recientemente supe de él por la televisión. Al parecer, había organizado una manifestación exigiendo que todos comiéramos el helado según su criterio.
Oh, esperad un momento. ¿He estado diciendo helado todo el tiempo? En realidad, estaba hablando de familias.
(Saludos especiales a Andrés, por la idea)
(Fresa y chocolate, una película muy recomendable)
Nunca me preocupé por el celo de su ritual hasta que coincidimos en una comida veraniega. Él pidió su acostumbrado helado de fresa y chocolate, con guinda en la fresa y barquillo en el chocolate, y yo pedí un helado de chocolate. Dos bolas de chocolate, sin guindas, sin adornos, por favor. Enseguida me dijo:
- ¿Pero qué estás haciendo?
A lo que le contesté:
- Tomar un helado, igual que tú.
Entonces me replicó, enfadado:
- ¡No, no, no! ¡Eso no es un helado de verdad! ¡Los helados de verdad son de dos bolas con sabores diferentes, fresa y chocolate, con una guinda en la de fresa y un barquillo en la de chocolate! ¡No puedes tomar un helado con dos bolas del mismo sabor! ¡Es contrario a la tradición heladera!
Abrí los ojos con gran sorpresa. Toda la vida había tomado así el helado, y nadie me lo había reprochado. Nadie se había fijado. Excepto, ahora, mi amigo.
Volvimos a coincidir en invierno. Ahí fue cuando vi claro que mi amigo tenía algún tipo de problema con los helados. Pedí uno de mis deseados helados de chocolate, esta vez con virutas de chocolate crujiente espolvoreadas, y gritó, furioso:
- ¿Estás loca? ¿Cómo se te ocurre comerte un helado en invierno? ¡En invierno no se comen helados, nunca se han comido helados y nunca deben comerse helados!
Todo el mundo se quedó mirándonos. Yo me ponía cada vez más colorada por la vergüenza y mi amigo, lejos de darse cuenta de su intolerancia, se enfadó más aún ante los susurros de los demás comensales ("¿Te das cuenta? No admite que la gente tome helados de forma diferente de su gusto, qué tipo desagradable").
- ¡Muy bien, como está claro que no tienes ningún respeto por las tradiciones, voy a reunir a todos mis amigos heladeros y haremos presión para que nadie vuelva a tomar un helado en una forma diferente de la correcta! ¡Y la forma correcta es en verano, después de la comida, una bola de fresa, una de chocolate, guinda en la de fresa, barquillo en la de chocolate! ¡Verás si dejas de ofenderme con tu osadía de comer helados con bolas del mismo sabor... y en invierno!
No pude aguantar más. Pagué mi cuenta, y le dije que si no suavizaba sus prejuicios con los helados, habría perdido una amiga para siempre. No le importó. "¡Ya te enterarás cuando te veamos comer un helado de la forma incorrecta! ¡Te lo vamos a quitar de las manos!". Me marché y recientemente supe de él por la televisión. Al parecer, había organizado una manifestación exigiendo que todos comiéramos el helado según su criterio.
Oh, esperad un momento. ¿He estado diciendo helado todo el tiempo? En realidad, estaba hablando de familias.
(Saludos especiales a Andrés, por la idea)
(Fresa y chocolate, una película muy recomendable)







21 Comentarios:
Se agradecerá que los comentaristas sean respetuosos con los otros comentaristas. A la autora le es indiferente recibir insultos, los colecciona para otro blog, pero los comentaristas no tienen culpa de que la autora sea así de "rarita". Pensad en los gatitos, ¿sí?
¿Y puedes creer que algunos le ponen guinda al de chocolate y barquillo al de fresa? ¡Increíble! ¡Ya se ha perdido todo sentido de cuál es la fresa y cuál es chocolate! Esto es como sumar helado de pera con helado de manzana, no puede ser.
Por
Andrés Diplotti, el domingo, enero 13, 2008 5:18:00 PM
IM-PRESIONANTE que alguien haga una manifestación a favor del helado de fresa y chocolate, IM-PRESIONANTE que alguien valla a dicha manifestación, IM-PRESIONANTE que haya alguien que esté de acuerdo con ellos y ni siquiera haya ido a la manifestación, IM-PRESIONANTE que a todos estos intolerantes pro helados no hayan sido ya ajusticiados y sufrido el escarnio público, esto se define en dos palabras: fresa-chocolate.
Por
CarlosBlanco, el domingo, enero 13, 2008 6:33:00 PM
Muy bueno.
Me ha recordado a este otro (bastante mas antiguo).
http://www.psicobyte.com/?modo=permalink&codigo=20041018200200
Por
txeyen, el domingo, enero 13, 2008 7:30:00 PM
Jeje, es verdad, el de permitir el matrimonio a los católicos es muy bueno.
También, por la forma de presentar este breve texto, haciendo como que hablas de una cosa pero, en realidad, hablabas de otra, me he acordado de Gatos negros, una entrada de Yamato donde habla, en realidad, de antenas de telefonía móvil. Es un recurso para poner de manifiesto el ridículo de algunas posturas.
Gracias por traer al recuerdo el imprescindible texto de Psicobyte :-)
Andrés, por supuesto que se pueden sumar helados de pera con helados de manzana. Aunque supongo que me vas a decir en el chat en qué me convierte esto que acabo de decir :-D
Lola.
Por
Lola, el domingo, enero 13, 2008 8:50:00 PM
¡Los únicos helados válidos son de crema rusa y menta granizada! ¡Quién coma otra cosa es un hereje y merece que lo congelen vivo!
Por
Saurio, el domingo, enero 13, 2008 11:55:00 PM
¡Pero si todos sabemos que los helados no existen!
Por
Pereque, el lunes, enero 14, 2008 12:34:00 AM
Yo estoy harto de que me llamen pervertido solo porque consumo sorbetes de chorizo.
Por
Gerardo, el lunes, enero 14, 2008 10:26:00 AM
Supersticiones. Los helados no existen.
Por
Asigan, el lunes, enero 14, 2008 12:50:00 PM
Ferrán Adrià podra crear ahora el Helado Desestructurado gracias a este blog.
Por
Mercurial, el martes, enero 15, 2008 10:20:00 AM
Lo siento, pero solo son aceptables los de spaghetti.
Por
Anónimo, el martes, enero 15, 2008 8:23:00 PM
Ja Ja Ja. ¡Qué bueno! Me he reído un montón y me ha encantado tu crítica.
Saludos.
Por
Patroclo, el miércoles, enero 16, 2008 4:53:00 PM
¿Qué pasa, qué si no te gustan las familias homosexuales, o de otro tipo que no sea la tradicional, la verdadera, ya eres un intolerante, fascista, retrógrado, monstruo y todo lo que se os ocurra?
¿No creeis que puede haber intolerancia por ambos lados, tanto para quien no acepta a los homosexuales etc. y tanto para quien no acepta a la gente con pensamiento cerrado?
Por
Anónimo, el sábado, enero 19, 2008 9:42:00 PM
Anónimo:
"¿Qué pasa, qué si no te gustan las familias homosexuales, o de otro tipo que no sea la tradicional, la verdadera, ya eres un intolerante, fascista, retrógrado, monstruo y todo lo que se os ocurra?"
Si tu "no gustar" no pasa de ahí, ningún problema. A mí no me gusta la nata en los helados, pero no exijo a los demás que no se pongan nata en sus helados. ¿Tú sí lo haces? Entonces sí eres intolerante, puesto que lo que no quieres para tu vida privada, no lo admites en la de los demás. El resto de epítetos, fascista, retrógrado, monstruo, te los has puesto tú solo, no los pongas en mi boca.
Por otro lado, eso de "la tradicional, la verdadera", es gracioso. ¿Tradicional desde cuándo y en qué parte del mundo, exactamente? ¿Desde que éramos monos primitivos? ¿Cuando descubríamos la agricultura? ¿Tradicional como en la época de los griegos? ¿La tradicional del Imperio romano? ¿La poligamia tradicional en otras zonas del mundo? ¿De qué familia tradicional y verdadera hablas exactamente? Créeme, estoy muy interesada en leer tu respuesta.
"¿No creeis que puede haber intolerancia por ambos lados, tanto para quien no acepta a los homosexuales etc. y tanto para quien no acepta a la gente con pensamiento cerrado?"
Está bien que hayas sido tú quien diga que quien no acepta, no ya otros tipos de familia de esa tradicional y verdadera sobre la que nos vas a iluminar, sino directamente homosexuales, sea gente con pensamiento cerrado.
No diré más, señoría...
Lola.
Por
Lola, el domingo, enero 20, 2008 1:01:00 AM
Lola, si está claro: la familia tradicional y verdadera es la que prescribe la religión tradicional y verdadera.
Claro, ahora preguntarás: "¿Cuál es la religión tradicional y verdadera?" Pues la que le enseñó a don Anónimo su familia, faltaba más. Y todo lo que le haya enseñado su familia tiene que ser cierto y correcto, porque es una familia tradicional y verdadera. ¿Quedó claro?
Por
Andrés Diplotti, el domingo, enero 20, 2008 3:25:00 PM
Oh, y me faltó el corolario: tan intolerante es el que quiere obligarte a tomar el helado que le gusta a él, como tú por querer tomar el que te gusta a ti. Ya escribí al Foro por el Helado Verdadero y a Focus in the Ice Cream para denunciarte.
Por
Andrés Diplotti, el domingo, enero 20, 2008 3:41:00 PM
Mis cojones te gustarían, Lola, que son de distinto tamaño, y con un piruli enmedio. ¡Mira que eres pava...!
Tienes el blog más tonto de todo internet.
Por
Anónimo, el domingo, enero 27, 2008 9:36:00 PM
"Mis cojones te gustarían, Lola, que son de distinto tamaño, y con un piruli enmedio."
¿Me lo prometes? Venga, publica aquí un enlace a la foto, que igual hasta creas un club de fans. No me defraudes.
"¡Mira que eres pava...!"
Mamá, mira lo que me ha dicho... ¡Malo, malo y malo! ¡Ññññññ!
"Tienes el blog más tonto de todo internet."
¿Y qué hace una eminencia como tú perdiendo el tiempo con una pava como yo? ¿Tal vez no te gustan los helados con dos bolas de chocolate y quieres que los demás tomemos únicamente fresa y chocolate?
Lola.
Por
Lola, el lunes, enero 28, 2008 2:31:00 AM
Mira que tienes gente indignada por algo tan simple como un helado de chocolate. Sólo falta que venga Batman.
Por
Andrés Diplotti, el lunes, enero 28, 2008 4:41:00 PM
Hay una cosa que no acabo de entender: ¿En que forma o manera afecta a la "familia tradicional" que haya "otras familias"? ¿Que pasa, que por "legalizar" la homosexualidad se va a poner de moda y va a aumentar el número de "desviados y pervertidos"? Eso es tan estúpido como pensar que porque dos personas del mismo sexo eduquen a un niño, éste va a conventirse en otro homosexual. Por esa regla de tres, de los matrimonios heterosexuales sólo saldrían más heterosexuales.
P.D.
Por si no ha quedado claro, las palabras entre comillas intentan acentuar la ironia del texto.
Por
Javi, el martes, enero 29, 2008 6:10:00 PM
Javi:
Coincido contigo, no veo dónde encuentran la amenaza. Vamos a ilustrarlo: supongamos que yo soy lesbiana. ¿Hago daño con eso a la familia de mi vecina? ¿Estoy obligando a que mi vecina, o sus hijas, si las tiene, sean lesbianas? Yo me plantearía: ¿por qué demonios querría hacer eso, imponer a mi vecina una sexualidad diferente de la suya? No tendría ningún sentido. Entonces, ¿por qué, si yo fuera lesbiana, los demás deberían verme como algo "desviado de la naturaleza"? ¿Por qué, si fuera lesbiana, debería tener menos derechos? Es tan arbitrario como quitarme derechos por tener los ojos marrones o por utilizar calcetines de color naranja.
Sin embargo, entre los heterosexuales, los hay que ven a los homosexuales como una amenaza... ¡a su propia sexualidad! (si no, ¿por qué tanto "miedo" o "asco" a que se te acerque un homosexual?, e incluso por el mero hecho de que existan). Sinceramente, me parece un punto muy interesante. Porque al final, si desarrollas las preguntas cuando hablas con un homófobo, observas que el prejuicio les lleva a olvidarse de las adopciones y les conduce al origen: asco por ese modo de vivir la sexualidad, aunque nadie les esté obligando a compartirla.
Ojalá hubiera algún estudio en este sentido. ¿Alguien con datos? A mí me interesa.
Saludos. Lola.
Por
Lola, el martes, enero 29, 2008 9:24:00 PM
Yo creo que la palabra adecuada en este caso es Miedo: Miedo a lo nuevo.
Aunque suene un poco fantasioso, me quedo con una de las frases de Yoda en el imperio contraataca: "El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, y el odio, lleva al sufrimiento..."
Me ha gustado mucho el post, enhorabuena de nuevo, :)
Por
Mariano, el miércoles, enero 30, 2008 11:25:00 AM
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