Uno por uno, uno; uno por uno, dos; uno por uno...

jueves 24 de enero de 2008

GNOME, la ESO y el extremismo en la corrección política

Imaginemos que estamos usando cierto programa, por ejemplo un procesador de textos, y que sin guardar nuestro trabajo tratamos de cerrarlo. El programa, acertadamente, nos informa que hay cambios sin guardar mediante una caja de diálogo y nos pregunta qué deseamos hacer, ofreciéndonos tres opciones. Sé que la pregunta puede sonar rebuscada, pero, ¿en qué orden esperamos que aparezcan esas tres opciones, para que sea lo más útil y ligero posible?

No sé qué habrá dicho cada uno, pero en todo caso supongo que la elección será diferente de esta:



A no ser, naturalmente, que uno sea el experto en usabilidad del proyecto GNOME al que se le ocurrió la feliz idea de escoger ese orden (o alguno peor) para todos los diálogos que el sistema nos muestra.

Los motivos aducidos tienen que ver con la formación de conexiones neuronales durante el aprendizaje y se apoyan en algunos experimentos con usuarios (me gustaría ver las condiciones experimentales; ¿a alguien más le viene a la mente Blondot?). Mi experiencia con la interfaz de GNOME es que cada vez que me enfrento a uno de esos diálogos pierdo más tiempo buscando lo que he de apretar casi que con el trabajo que desarrollo con el programa en cuestión. Es incómodo y distrae. «Nombre del archivo a guardar: ... [Cancelar] [Guardar]». «El archivo ya existe. ¿Sobreescribir? [No] [Sí]». «Introduzca el texto a buscar: ... [Cancelar] [Buscar]». Todo un WTF informático, pero además institucionalizado.

La teoría parte desde usuarios que nunca habían tenido contacto previo con un sistema de ventanas. Justo el usuario medio de GNOME, vaya. Sí, es ironía. Pero aun así, uno normalmente lee el diálogo (incluyendo los botones) de izquierda a derecha, y si lo que encuentra no coincide con lo común y esperable, estarán de acuerdo conmigo en que es una pérdida de tiempo la del que hay que invertir en interpretar y actuar, ¿no o sí?

He asistido a una sesión de chat en la que uno de esos «expertos en usabilidad» defendía las posturas del proyecto GNOME con frases como que estaba apoyado experimentalmente, que los criterios se basaban en el camino más corto del trayecto del ojo hacia abajo y en la formación de enlaces neuronales, que era más fácil encontrar visualmente la esquina inferior derecha y por eso la opción más relevante debía estar ahí, y qué sé yo cuántas otras justificaciones. Cuando se ponía en duda su punto de vista, saltaba con algo así como: «¿Es que vas a poner en duda los estudios de un equipo que ha estado estudiando chorrocientos cursos de usabilidad y hasta ha corroborado experimentalmente las conclusiones?».

Uno se pregunta cómo una iniciativa con los pies tan en las nubes ha acabado imponiéndose de esta manera. Desde luego, los lloriqueos de esos pesados de la usabilidad deben de haber tenido un buen grado de culpa en ello. Pero que me digan que de un golpe de vista no es fácil distinguir la ubicación del botón más a la izquierda, igual que leer el texto del diálogo, y que no ayuda más encontrarse las cosas en un orden lógico que esas historias de terror sobre conexiones neuronales, no me lo trago. Sin duda los borrachos de la usabilidad creerían que ayudarían a hacer un mundo mejor con sus «teorías» de cartón piedra que han impuesto a todos los usuarios de GNOME.

No muy distintos de ellos deben de haber sido los ESOtéricos. Me refiero a los pedagogos que han diseñado el sistema educativo de la ESO. Como los expertos de GNOME, se centran en aspectos nimios aparentemente positivos, saltándose tanto las implicaciones reales como el resto de condicionantes que conforman una educación. El ejemplo más claro está en esa idea ESOtérica de que «el alumno debe construir su propio conocimiento». Suena muy bonito, pero es imposible llevarlo a la práctica en general. Entre los métodos docentes se incluyen rebajar el nivel de lo enseñado a un mínimo, reducir el número de alumnos por clase, ajustar el nivel de la clase al alumno más mediocre y dejar en manos del profesor la forma de incentivar en el alumno el deseo de aprender. El resultado neto obtenido de esos revolucionarios métodos es una tribu de «hoygans» y un país con un futuro muy negro. Y hablamos, como decía un inquietante anuncio, de la generación que tiene que pagar mi pensión...

El despropósito más reciente viene de una guía editada por el Instituto Andaluz de la Mujer. Estos «hoygans pedagógicos» creen que se deben fomentar los juegos tradicionales, cosa que no tendría mayor transcendencia per se, pero, y cito del ABC, sometidos a la recta disciplina del lenguaje y las formas «sexualmente correctas».

Me veo obligado a posponer un análisis exhaustivo de la mencionada «guía», cargada de falacias, para otra ocasión y limitarme aquí a unos pocos aspectos. Señalaré uno de los objetivos declarados con consecuencias más absurdas: «Facilitar que el alumnado se divierta y desarrolle habilidades sociales basadas en la cooperación.» ¿Cómo pretenden conseguir eso?

Cito: «[E]l aprendizaje cooperativo se caracteriza por la consecución de un objetivo común, jugar aprendiendo, en el que nadie gana ni pierde, sino que cooperan hasta alcanzar el fin establecido. El juego cooperativo se diferencia del juego competitivo en la ausencia de una persona ganadora, es decir, en la lucha por ganar.»

Al proponer esa estrategia se ignora el hecho de que un incentivo importante para superarse es precisamente aspirar a ser mejor que los demás. No importa que no se gane siempre; un poco de frustración no hace daño a nadie. La admiración por los mejores también puede hacer que se aspire a ser como ellos. Pero el método educativo propuesto es una fábrica de mediocres.

Existe una contradicción, además, con el hecho de que algunos juegos implican necesariamente la existencia de un ganador. Ya me dirán cómo es posible que no haya ganador en piedra, papel, tijeras, por ejemplo. Cuando es inevitable la existencia de un ganador, la guía se lava las manos dejando al pedagogo la responsabilidad de «Hacer hincapié en que nadie gana, tan sólo jugamos y participamos». Es como quitar el caramelo de la boca al vencedor. Bonita forma de «Desarrollar la autoestima en los distintos juegos, ver la importancia de que cada persona se sienta única» (otro de los objetivos declarados): quitarle el mérito al ganador. Eso por no hablar de que el deseo de ganar también es un aliciente para participar; sin él, muchos se aburrirán.

Hay otras pérdidas de realidad en la guía. Por ejemplo, en muchos juegos se menciona que hay que «Evitar descalificaciones y otras faltas de respeto». ¿Cómo, forzándoles a reprimirlas? Esa represión puede causar una tensión emocional opuesta a otro de los objetivos: «Descubrir otras formas de juego que permitan la libre expresión de las emociones»; toda una paradoja.

A todo eso le llaman con el «posmo» nombre de pedagogía constructivista. Hecho con la misma madera de la que salen los soplapollos y las soplapollas (como diría Arturo) de la corrección política. Con la misma que la interfaz de GNOME. Que los pedagogos ESOtéricos. Todos ellos son monos con cuchillas de afeitar, con el matiz de que están en puestos influyentes.

Viendo el panorama, si de verdad queremos a nuestros hijos, sólo queda una salida: afiliarse al movimiento por la extinción voluntaria de la raza humana.

Actualización 2008-03-17: No se pierdan un artículo de Arturo Pérez-Reverte en esta misma línea: Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas. Revela un dato desolador: casi un tercio de los jóvenes de diez años sufre de falta de comprensión lectora. Yo le llamaría síndrome de hoygan.


Aportación de Pedro Gimeno.

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20 Comentarios:

  • Si lo que leo en la Wiki es correcto, la expresión "políticamente correcto" proviene de China, más específicamente de los escritos de Mao Zedong. Así, pues, ya que este año las Olimpíadas se hacen por allá, podrían rizar el rizo y darles medallas de oro a todos. O no dárselas a nadie, que al cabo lo importante es participar y colaborar.

    ¿Esforzarse para tratar de ganar, aunque no se gane? De ninguna manera. Eso podría resultar eventualmente en una actitud de tratar de rendir bien en entrevistas de trabajo, por ejemplo. Sí, esos entornos competitivos donde el único que es contratado es el que demuestra aptitud y ganas. No es eso lo que queremos para nuestros hijos, ¿no?

    Por Blogger Andrés Diplotti, el jueves, enero 24, 2008 10:57:00 PM  

  • Por supuesto que no lo queremos. Que luego pasan de tratar de rendir bien en las entrevistas a tratar de rendir bien en su trabajo, ¡y no querrás que dejen en evidencia a los demás!

    Saludetes. Lola.

    Por Blogger Lola, el jueves, enero 24, 2008 11:02:00 PM  

  • Lo políticamente correcto nos invade hasta extremos inimaginables.

    Pero la cuestión aquí no es si el ganar se va a acabar es correcto o no. La cuestión es: ¿no será que van buscando precisamente eso?.

    El sistema educativo es un arma política que tarda en conseguir resultados, pero tremendamente efectiva....

    Lo de GNOME, ya se sabe. Se crearon a sí mismos para destruir, no para construir y no suelen aceptar de buen agrado sugerencias de ningún tipo. Si dependiera de ellos la semaforización de una ciudad, el rojo sería pasar y el verde detenerse, porque las "interferencias con lo aprendido" no importan. Lo fundamental sería que el verde invita a ser amable con el prójimo, o alguna otra excusa peregrina de semejante envergadura.

    Al margen de todo esto, ¿alguna manera de ponerse en contacto con Pedro?. ;-)

    Y saludos a Lola. :)

    Por Anonymous José Luis, el viernes, enero 25, 2008 1:14:00 PM  

  • "Al margen de todo esto, ¿alguna manera de ponerse en contacto con Pedro?. ;-)"

    [No | Sí | Aceptar | No lo sé | Pelar patatas]

    Vamos, que ya te ha contestado ;-) (utilizo dialecto GNOME).

    Saludetes. Lola.

    PD: Sobre lo políticamente correcto, no me tiréis de la lengua, no me tiréis...

    Por Blogger Lola, el sábado, enero 26, 2008 12:37:00 AM  

  • Hoygan, que los de la ESO tampoco salimos tan mal...

    Por Anonymous Psicopanadero, el lunes, enero 28, 2008 12:23:00 PM  

  • Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.

    Por Anonymous intercambio de enlace, el lunes, enero 28, 2008 2:10:00 PM  

  • Eliminado spam de intercambio de enlaces.

    Psicopanadero, reconoce que tú eres un caso muy especial de la generación "hoygan" ;-)

    Saludos. Lola.

    Por Blogger Lola, el lunes, enero 28, 2008 7:06:00 PM  

  • lo de cancelar en medio es una cagada. si/no son cosas que tienen que ir juntas siempre. Lo que sí me gusta es que el sí esté en la esquina.

    yo me decanto por cancelar/no/sí, como en la instalación de opensuse 11:

    http://www.subirimagen.es/34667/imaxe4_png.html

    Por Anonymous jose, el martes, enero 29, 2008 12:10:00 AM  

  • Permiteme que te pregunte, querida Lola, porque utilizas GNOME en lugar de cualquier formato de tipo privativo. La gran ventaja que tienen los programas de código abierto es que, al contrario que los de tipo privativo, puedes trastear en el código base y cambiar lo que no te guste.

    ¿Te molesta que el GNOME por defecto tenga los menús de interacción así? Simplemente cambialo, crea un package con tu modificación y compartelo para que todo aquel que tenga tu mismo problema y no tenga ni pajolera de programar pueda acceder a la solución :)

    Y, leídos posts tuyos anteriores puedo deducir que has mantenido mucho contacto con la rama del Cálculo Numérico de las matemáticas, por tanto forzosamente debes saber programar bastante bien y la excusa de "no se programar" no me vale ;)

    Por Anonymous Hobbes, el sábado, febrero 02, 2008 7:10:00 PM  

  • El autor del texto soy yo, Hobbes, no Lola. Desde luego que puedo modificar el código para adaptarlo a mi gusto. Es algo que he hecho a veces, pero en algunos casos el esfuerzo puede llegar a ser tremendo y prefiero invertir ese tiempo en usar los programas en vez de en corregirlos. Mi crítica se dirige a los que creen que salvan el mundo imponiendo su forma de pensar, cuando en realidad ésta es incómoda o negativa para la mayoría de afectados. Y no hablo sólo de GNOME.

    jose, ese no es un buen ejemplo porque no se trata de un "no/sí" exactamente sino de un "atrás/siguiente", que para mí tiene más sentido en ese orden. Lo de que esté al final es cuestión de gustos. El problema es que cada uno lo ponga en un sitio; esa inconsistencia me mata. Si ya en su día el GEM y otros sistemas de ventanas usaban sí/no/cancelar y Windows lo imitó y no lo ha cambiado nunca, intuyo que es en parte porque es un orden lógico (aunque pueda haber otros), pero sobre todo por consistencia.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous Pedro Gimeno, el sábado, febrero 02, 2008 9:17:00 PM  

  • Ah, y olvidaba decirlo. En general, no uso GNOME. No tengo un sistema de escritorio; uso WindowMaker como gestor de ventanas y nada más. Simplemente, algunas aplicaciones irreemplazables (como GIMP, Sodipodi...) están diseñadas de acuerdo con la guía de estilo de GNOME para la usabilidad, lo que se traduce en que sufres el orden de los botones aunque no uses GNOME.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous Pedro Gimeno, el lunes, febrero 04, 2008 3:55:00 PM  

  • Pues a mi me gusta más la distribución de opciones de GNOME que la de Windows; me costó un poco acostumbrarme al principio (dos o tres veces que me quedé desconcertado sin saber muy bien donde clickear), pero en cuanto me adapté no tuve ningún otro problema.

    Posiblemente tus problemas vengan de que el resto de programas los tienes con los menús al reves y por eso se te sigue haciendo raro.

    Por Anonymous Natchukutat'l, el miércoles, febrero 06, 2008 10:18:00 PM  

  • Natchukutat'l, no dudo de que habrá gente a la que le guste, como habrá gente a la que le guste la coliflor hervida. Sólo digo que no es lo normal.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous Pedro Gimeno, el jueves, febrero 07, 2008 7:07:00 AM  

  • A lo mejor el problema es que lo normal es que NO te guste, porque eres la única persona que he leído que se quejase por eso. Crees que si bastante más gente les dijese alguna cosa a los "expertos en usabilidad del proyecto GNOME" no se plantearían lo que están haciendo?

    Por Anonymous Natchukutat'l, el viernes, febrero 08, 2008 12:31:00 PM  

  • Oooh, la educación, esa cosa... Nada nuevo hay bajo el sol ni nada es porque sí. Verán: los gobernantes siempre han sabido que una masa inculta es más fácil de domar, conducir y explotar. No digamos ya si esa masa roza el analfabetismo. No es conveniente que la enseñanza enseñe, ni que fomente el pensamiento crítico. Eso vuelve a las masas pensantes, críticas y reivindicativas, lo que supone un peligro para el Poder. Por ejemplo, es precisamente ahora, con los llamados Ciclos Formativos, cuando podemos hablar de una Formación Profesional para torpes. Imagínense ustedes a todo un técnico electrónico con un nivel formativo en su especialidad comparable al que cabe esperar de la ESO. Ya lo ven, ¿no? A un trabajador bien cualificado hay que remunerarlo en correspondencia, y eso no interesa. Y los capitostes no tienen preocupación por su permanencia; saben que las urnas quedarán bien nutridas de votos catetos de todos los colores: verdes, rosas, blancos, rojigualdas, magentas, turquesas, sepias...

    Por Anonymous el viejecito Ortega y Cassette, el lunes, febrero 11, 2008 12:43:00 AM  

  • Natchukutat'l, si a alguien no le gusta, normalmente se cambia en vez de protestar. Las protestas aparecen como mucho en foros, después de haberse cambiado [1] [2] [3].

    Viejecito Ortega y Cassette, desde que vi la forma en que se analfabetizaba a la población vengo pensando que ha sido una jugada para traer de vuelta a la sociedad la clase obrera que se iba perdiendo paulatinamente. Es una forma muy sui generis de "levantar" el país. Preferimos que no nos ayuden, gracias.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous Pedro Gimeno, el lunes, febrero 11, 2008 7:58:00 PM  

  • Buah k looser eso te pasa por usar la basura esa de linuxs en lugar de windows jajaja

    T lo tienes merecido campeón, a ver si te enteras ok looser?

    Por Anonymous Hobbes, el lunes, febrero 11, 2008 8:30:00 PM  

  • Hobbes, gracias por el ejemplo práctico.

    ¿Ven qué decía? La ESO ha hecho estragos con la capacidad pensante de las nuevas generaciones.

    -- Pedro Gimeno

    Por Anonymous pgimeno, el martes, febrero 12, 2008 2:15:00 AM  

  • A mi no me picas faketrool k eres un faketrool vete a insultarle a tu abuela ok?

    Pues te lo aplicas el cuento L O O S E R!!!

    Por Anonymous Hobbes, el miércoles, febrero 13, 2008 11:55:00 PM  

  • Pues a mí el sí a en la esquina me parece de lo más útil, verdaderamente lo localizo más rápido y tengo que mover menos el ratón.

    Por Anonymous Anónimo, el miércoles, febrero 20, 2008 1:12:00 PM  

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