tag:blogger.com,1999:blog-7621687.post-62132171215638683092008-01-24T22:22:00.002+01:002008-03-17T20:19:35.197+01:00GNOME, la ESO y el extremismo en la corrección política<div style="color:blue">Imaginemos que estamos usando cierto programa, por ejemplo un procesador de textos, y que sin guardar nuestro trabajo tratamos de cerrarlo. El programa, acertadamente, nos informa que hay cambios sin guardar mediante una caja de diálogo y nos pregunta qué deseamos hacer, ofreciéndonos tres opciones. Sé que la pregunta puede sonar rebuscada, pero, ¿en qué orden esperamos que aparezcan esas tres opciones, para que sea lo más útil y ligero posible?<br /><br />No sé qué habrá dicho cada uno, pero en todo caso supongo que la elección será diferente de esta:<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_GfeBCc6d9qY/R5kDrsr1i8I/AAAAAAAAACo/8s2lU__T7rQ/s1600-h/GnomeDialog.png"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_GfeBCc6d9qY/R5kDrsr1i8I/AAAAAAAAACo/8s2lU__T7rQ/s400/GnomeDialog.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159158897393896386" /></a><br /><br />A no ser, naturalmente, que uno sea el <i>experto en usabilidad</i> del proyecto <a href="http://www.gnome.org/">GNOME</a> al que se le ocurrió la feliz idea de escoger ese orden (o alguno peor) para todos los diálogos que el sistema nos muestra.<br /><br />Los motivos aducidos tienen que ver con la formación de conexiones neuronales durante el aprendizaje y se apoyan en algunos experimentos con usuarios (me gustaría ver las condiciones experimentales; ¿a alguien más le viene a la mente <a href="http://caibco.ucv.ve/caibco/CAIBCO/Vitae/VitaeTrece/Articulos/Psiquiatria/ArchivosHTM/rayosnancy.htm">Blondot</a>?). Mi experiencia con la interfaz de GNOME es que cada vez que me enfrento a uno de esos diálogos pierdo más tiempo buscando lo que he de apretar casi que con el trabajo que desarrollo con el programa en cuestión. Es incómodo y distrae. «Nombre del archivo a guardar: ... [Cancelar] [Guardar]». «El archivo ya existe. ¿Sobreescribir? [No] [Sí]». «Introduzca el texto a buscar: ... [Cancelar] [Buscar]». Todo un <a href="http://www.thedailywtf.com/">WTF informático</a>, pero además institucionalizado.<br /><br />La teoría parte desde <i>usuarios que nunca habían tenido contacto previo con un sistema de ventanas.</i> Justo el usuario medio de GNOME, vaya. Sí, es ironía. Pero aun así, uno normalmente lee el diálogo (incluyendo los botones) de izquierda a derecha, y si lo que encuentra no coincide con lo común y esperable, estarán de acuerdo conmigo en que es una pérdida de tiempo la del que hay que invertir en interpretar y actuar, ¿no o sí?<br /><br />He asistido a una sesión de <i>chat</i> en la que uno de esos «expertos en usabilidad» defendía las posturas del proyecto GNOME con frases como que estaba apoyado experimentalmente, que los criterios se basaban en el camino más corto del trayecto del ojo hacia abajo y en la formación de enlaces neuronales, que era más fácil encontrar visualmente la esquina inferior derecha y por eso la opción más relevante debía estar ahí, y qué sé yo cuántas otras justificaciones. Cuando se ponía en duda su punto de vista, saltaba con algo así como: «¿Es que vas a poner en duda los estudios de un equipo que ha estado estudiando chorrocientos cursos de usabilidad y hasta ha corroborado experimentalmente las conclusiones?».<br /><br />Uno se pregunta cómo una iniciativa con los pies tan en las nubes ha acabado imponiéndose de esta manera. Desde luego, los lloriqueos de esos <i>pesados de la usabilidad</i> deben de haber tenido un buen grado de culpa en ello. Pero que me digan que de un golpe de vista no es fácil distinguir la ubicación del botón más a la izquierda, igual que leer el texto del diálogo, y que no ayuda más encontrarse las cosas en un orden lógico que esas historias de terror sobre conexiones neuronales, no me lo trago. Sin duda los <i>borrachos de la usabilidad</i> creerían que ayudarían a hacer un mundo mejor con sus «teorías» de cartón piedra que han impuesto a todos los usuarios de GNOME.<br /><br />No muy distintos de ellos deben de haber sido los ESOtéricos. Me refiero a los pedagogos que han diseñado el sistema educativo de la ESO. Como los <i>expertos</i> de GNOME, se centran en aspectos nimios aparentemente positivos, saltándose tanto las implicaciones reales como el resto de condicionantes que conforman una educación. El ejemplo más claro está en esa idea ESOtérica de que «el alumno debe construir su propio conocimiento». Suena muy bonito, pero es imposible llevarlo a la práctica en general. Entre los métodos docentes se incluyen rebajar el nivel de lo enseñado a un mínimo, reducir el número de alumnos por clase, ajustar el nivel de la clase al alumno más mediocre y dejar en manos del profesor la forma de incentivar en el alumno el deseo de aprender. El resultado neto obtenido de esos revolucionarios métodos es una tribu de «<a href="http://www.frikipedia.es/friki/HOYGAN">hoygans</a>» y un país con un futuro muy negro. Y hablamos, como decía un inquietante anuncio, de la generación que tiene que pagar mi pensión...<br /><br />El despropósito más reciente viene de <a href="http://www.juntadeandalucia.es/iam/IMG/pdf/Guia2007.pdf">una guía editada por el Instituto Andaluz de la Mujer</a>. Estos «hoygans pedagógicos» creen que se deben fomentar los juegos tradicionales, cosa que no tendría mayor transcendencia <i>per se,</i> pero, y <a href="http://www.abc.es/20080121/sociedad-sociedad/junta-andalucia-edita-polemica_200801210847.html">cito del ABC</a>, <b>sometidos a la recta disciplina del lenguaje y las formas «sexualmente correctas».</b><br /><br />Me veo obligado a posponer un análisis exhaustivo de la mencionada «guía», cargada de falacias, para otra ocasión y limitarme aquí a unos pocos aspectos. Señalaré uno de los objetivos declarados con consecuencias más absurdas: «Facilitar que el alumnado se divierta y desarrolle habilidades sociales basadas en la cooperación.» ¿Cómo pretenden conseguir eso?<br /><br />Cito: <i>«[E]l aprendizaje cooperativo se caracteriza por la consecución de un objetivo común, jugar aprendiendo, en el que nadie gana ni pierde, sino que cooperan hasta alcanzar el fin establecido. El juego cooperativo se diferencia del juego competitivo en la ausencia de una persona ganadora, es decir, en la lucha por ganar.»</i><br /><br />Al proponer esa estrategia se ignora el hecho de que un incentivo importante para superarse es precisamente aspirar a ser mejor que los demás. No importa que no se gane siempre; un poco de frustración no hace daño a nadie. La admiración por los mejores también puede hacer que se aspire a ser como ellos. Pero el método educativo propuesto es una fábrica de mediocres.<br /><br />Existe una contradicción, además, con el hecho de que algunos juegos implican necesariamente la existencia de un ganador. Ya me dirán cómo es posible que no haya ganador en <i>piedra, papel, tijeras,</i> por ejemplo. Cuando es inevitable la existencia de un ganador, la <i>guía</i> se lava las manos dejando al pedagogo la responsabilidad de «Hacer hincapié en que nadie gana, tan sólo jugamos y participamos». Es como quitar el caramelo de la boca al vencedor. Bonita forma de «Desarrollar la autoestima en los distintos juegos, ver la importancia de que cada persona se sienta única» (otro de los objetivos declarados): quitarle el mérito al ganador. Eso por no hablar de que el deseo de ganar también es un aliciente para participar; sin él, muchos se aburrirán.<br /><br />Hay otras pérdidas de realidad en la <i>guía.</i> Por ejemplo, en muchos juegos se menciona que hay que «Evitar descalificaciones y otras faltas de respeto». ¿Cómo, forzándoles a reprimirlas? Esa represión puede causar una tensión emocional opuesta a otro de los objetivos: «Descubrir otras formas de juego que permitan la libre expresión de las emociones»; toda una paradoja.<br /><br />A todo eso le llaman con el «posmo» nombre de <i>pedagogía constructivista.</i> Hecho con la misma madera de la que salen los soplapollos y las soplapollas (como diría <a href="http://www.capitanalatriste.com/index.htm">Arturo</a>) de la corrección política. Con la misma que la interfaz de GNOME. Que los pedagogos ESOtéricos. Todos ellos son monos con cuchillas de afeitar, con el matiz de que están en puestos influyentes.<br /><br />Viendo el panorama, si <i>de verdad</i> queremos a nuestros hijos, sólo queda una salida: afiliarse al <a href="http://www.vhemt.org/">movimiento por la extinción voluntaria de la raza humana</a>.<br /><br /><b>Actualización 2008-03-17: No se pierdan un artículo de Arturo Pérez-Reverte en esta misma línea: <a href="http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=2927&id_firma=5730">Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas</a>. Revela un dato desolador: casi un tercio de los jóvenes de diez años sufre de <i>falta de comprensión lectora.</i> Yo le llamaría <i>síndrome de hoygan.</i></b><br /></div><br /><br />Aportación de Pedro Gimeno.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7621687-6213217121563868309?l=locomundo.blogspot.com'/></div>Lolahttp://www.blogger.com/profile/07197757761670930490noreply@blogger.com20